viernes, 24 de marzo de 2017
viernes, 10 de marzo de 2017
La Guardia Varega
Antes de empezar el desarrollo de este trabajo, empecemos como se gestó
la creación de esta prestigiosa unidad de combate bizantina; para ello,
tenemos que retrotraernos al reinado del emperador Basilio II, alias
“Boulgaroktonos” (matador de búlgaros).
El reinado de este emperador, es quizá, (con el permiso del emperador
Justiniano I), uno de los más brillantes del imperio bizantino;
ciertamente durante su reinado, nunca la potencia militar de Bizancio
brilló con más fuerza.
Basilio II accedió al trono en el año 976 tras la muerte del anterior
rey Juan I “Tzimisces”, Basilio y su hermano Constantino (el cual tras
la muerte de Basilio II ascendió al trono como Constantino VIII) eran
los herederos del trono, pero fue Basilio el que llevó las riendas del
trono.
Los dos jóvenes (Basilio tenía 18 años y Constantino 20) habían llevado
hasta su coronación una existencia alegre y disoluta, en el que las
fiestas y la vida despreocupada había jalonado su existencia; pero tras
su coronación, en Basilio empezó a operar un cambio.
Empezó este a convertirse en una persona seria, adusta y sombría; poco a
poco empezó a darse cuenta de sus responsabilidades de lo que su rango
imponía, y poco a poco, empezó a interesarse por las cuestiones de su
mandato real.
Esto chocó abiertamente con las pretensiones de su eunuco de la Corte
imperial llamado Basilio “Lecapeno”, hombre que había alcanzado un alto
poder en la Corte merced a que era hijo ilegítimo de un anterior
emperador llamado Romano I “Lecapeno”.
Basilio “Lecapeno”, confió en que los dos jóvenes pudieran ser
manejados a su antojo; ciertamente la vida alegra que hasta entonces
habían vivido, lejos de las responsabilidades de gobierno, podía hacer
pensar que no se interesarían por gobernar el reino.
Y al principio fue así, pero después, poco a poco, el interés de
Basilio II por el gobierno fue creciendo, entrometiéndose en las
decisiones de gobierno más de lo que Basilio “Lecapeno” podía tolerar;
así que este último personaje decidió destituir del trono a Basilio II
con un artimaña, antes de que este se volviera demasiado poderoso para
frenarle.
Basilio “Lecapeno” estaba en contacto con las familias terratenientes
más poderosas del reino, las formadas por Bardas “Skleros” y Bardas
“Focas”, estas tenían bastas propiedades en el reino bizantino,
aportando muchas tropas al imperio, así como una buena suma de dinero en
impuestos.
Sin embargo, Basilio II aspiraba a iniciar una reorganización en el
sistema agrario del imperio, en el que los terratenientes perdieran
poder en beneficio de los pequeños propietarios rurales, los cuales eran
la espina dorsal del sistema agrario bizantino y habían sido seriamente
perjudicados por los terratenientes, los cuales aprovechando la crisis
económica imperante hasta entonces, habían comprado muchos terreno,
despojando a los pequeños propietarios de sus tierras y asimilando a los
mismos como colonos agrarios.
Basilio II decidió meter en cintura a los grandes terratenientes,
convirtiéndose hasta su muerte en el campeón y defensor de los pequeños
propietarios; los terratenientes, alarmados por las disposiciones de
Basilio II, contactaron con Basilio Lecapeno para poner fin al gobierno
de Basilio II.
Pero el emperador por entonces ya había tomado las riendas del poder
plenamente, se enteró de la conspiración urdida por Lecapeno y sus
cómplices y destituyó a Lecapeno recluyéndolo en un monasterio en el año
985; a partir de entonces, Basilio II gobernó en solitario.
Sin embargo, los terratenientes no dieron su brazo a torcer, ya que era
mucho lo que se jugaban en el envite; estos en el año 987 se levantaron
en franca rebelión, adueñándose de buena parte de la región de Anatolia
(en lo que hoy es Turquía) donde tenían los terratenientes muchas
posesiones y partidarios.
Concretamente Bardas “Focas” se proclamó emperador, con lo que daba a
entender que esta era una guerra a vida o muerte; la suerte de las armas
lo le era muy propicia a Basilio II por lo que este decidió apelar a la
ayuda del príncipe de Kiev llamado Vladimir I.
A cambio de otorgar la mano de la hermana de Basilio II (llamada Ana),
Vladimir I firmó una alianza con Basilio II, en la que este se
comprometió a realizar la conversión al cristianismo ortodoxo de él y
todos sus súbditos; pero también se comprometió a otorgarle un refuerzo
de tropas, el cual sería de suma importancia en la creación de la famosa
“Guardia Varega”, cabe destacar que la Guardia Varega, desde el principio era cristiana en su totalidad.
Unos 6.000 recios y robustos rusos (de origen vikingo) fueron
entregados a Basilio II; estos fueron introducidos furtiva y
sigilosamente en la capital de Constantinopla, sin que se apercibieran
los espías de Bardas Focas, cuyas fuerzas estaban acampadas no muy lejos
de la ciudad, en la localidad de Abidos.
martes, 28 de febrero de 2017
Banda sonora de Vikings - Canciones vikingas
domingo, 26 de febrero de 2017
Fotos antiguas de samuráis
Samurái con su pesada armadura, que incluye el casco llamado Kabuto
Samurái con el tradicional "traje de fuego".
Armadura de combate
Mujer Samurái
Samurái tatuado, eran muy comunes los tatuajes religiosos y bélicos entre los samuráis
lunes, 20 de febrero de 2017
La leyenda negra española, su origen.

Martin Lutero también vió en el creciente poderío español de la época un enemigo a derrocar y junto con varios autores promulgó la imagen de promiscuos y vagos de los españoles. La leyenda negra siguió propagándose gracias a los británicos y sus aliados protestantes hasta comienzos del siglo XIX que es cuando ve su máximo auge. Es durante los procesos de independencia de los territorios sudamericanos cuando se hace un uso exhaustivo por parte de los líderes independentistas de la mala fama española buscando la adhesión a la causa de la población civil y del Imperio Británico y USA, que buscaban mermar el poderío español, ya bastante tocado durante la guerra de Independencia contra las tropas Napoleónicas.
martes, 14 de febrero de 2017
La creación de Adán, el cuadro de Miguel Ángel y su verdadero significado profúndamente espiritual

Como habréis visto en otros blogs, páginas de internet y algunos libros, aseguran que la intención de Miguel Ángel al pintar un cerebro camuflado era transmitir un mensaje meramente racionalista, propio del ateísmo, es decir que Dios es un invento del cerebro y que nuestra mente es lo más de lo más de todo el Cosmos, el verdadero "dios", pura presuntuosidad pasada de vueltas que roza lo ridículo. Una mente limitada produce razonamientos limitados, su límite es lo material, lo superficial, y no pueden llegar a entender lo espiritual por que niegan su existencia. La ignorancia suele ser muy osada cuando va acompañada de la soberbia (ellos se creen muy inteligentes aunque no lo sean) y conduce a este tipo de razonamientos tan errados.
Miguel Ángel era un convencido Católico, el conocía muy bien los secretos del Catolicismo y su vía iniciática. La teología católica de los padres y grandes pensadores de la Iglesia como San Agustín, Tomás de Aquino o Bernardo de Claraval, deja bien claro que Dios no es solo un ser superior de aparencia física humana (somos hechos a imagen y semejanza de la esencia divina de Dios), es mucho más que eso, es el principio de todo y está en todo, es la causa primera, la mismísima base del ser. Simplificando, éste es el mensaje iniciático que transmite el cuadro de Miguel Ángel, ya que en nuestra mente se esconde una semilla de la divinidad que nos conecta con Dios. "El camino está dentro de ti", una cita que esconde una gran verdad pero que muchas veces ha sido mal interpretada ya que la salvación solo puede venir de Dios, no de uno mismo.
Europa Ancestral
lunes, 23 de enero de 2017
Catolicismo pagano
El concepto "pagano" no debe ser considerado peyorativo ya que no tiene nada de malo el hecho de estar orgullosos de nuestro legado cultural y ancestral. En Internet hay multitud de artículos que tildan al Catolicismo de pagano (la gran mayoría de tendencia protestante o judía) para desprestigiarlo, este artículo tiene una finalidad totalmente opuesta, recuperamos la herencia pagana del Catolicismo para ensalzarlo, ya que es algo tremendamente positivo rescatar la obra religiosa de nuestros antepasados. Se podría decir que su gran obra, el Catolicismo, fue fruto de una excelente simbiosis entre el Cristianismo primigenio y las religiones paganas europeas. La propia tradición de la Iglesia, muy acertadamente explica como los filósofos de la antiguedad como Aristóteles o Sócrates actuaron como precursores de la Verdad, describiendo mediante la razón lo trascendente del ser humano. Entre el paganismo europeo y el catolicismo hay un trazado visible, una lógica evolución espiritual y moral, en la cual están presentes desde un principio ciertos valores básicos, como el honor, la fidelidad, el coraje, o la defensa de la patria y la familia.
El Catolicismo desde sus orígenes en Europa, se caracterizó por absorber rápidamente las costumbres paganas de todos los pueblos europeos: visigodos, francos, pueblos germánicos, íberos, romanos, eslavos, nórdicos, etc, fusionándolas con las enseñanzas de Cristo. Desde el comienzo, en los siglos I y II hubieron importantes obispos y Padres de la Iglesia como Ignacio de Antoquía que propugnaban una ruptura total con el judaísmo mucho más allá de lo que ya lo hizo San Pablo. El Paganismo que más fuerza e influencia cultural tuvo de una forma evidente en el Catolicismo, aparte del greco-romano, fue sin duda el Celta, presente en España, Francia, Britania e Irlanda, sin duda esta última nación, Irlanda, fue la que más influencia Celta introdujo en el Cristianismo Católico primigenio. Los monjes irlandeses exportaron el Catolicismo céltico durante el siglo VI primero a Escocia, luego al resto de Britania y a continuación por Francia, España y otras zonas de Europa, fundando monasterios y compartiendo sus enseñanzas con los católicos de dichas zonas. Tolkien ya decía que la mitología occidental bien entendida es el eco divino de la Verdad cristiana, y el Señor de los Anillos es una síntesis perfecta de los valores de la religión Católica complementados por la mitología pagana.
El crismón católico, de origen pagano, presente con anterioridad en las runas germánicas y en la simbología celta.
San Patricio, junto a San Columbano fueron los misioneros más activos y conocidos de Irlanda,
estos misioneros volvieron a evangelizar toda Europa durante el siglo VI.
Aparte de la gran influencia celta que tuvo el Cristianismo irlandés, el Catolicismo en sí mismo, está lleno de costumbres compatibles e iconografia pagana de diferentes culturas, desde germánicas hasta eslavas, pasando por romanas. Podemos encontrar en inglesias cristianas esvásticas, ruedas solares conocidas como cruces celtas, símbolos íberos, símbolos mitraicos e incluso runas. La gran diferencia con el Protestantismo, aparte de su predisposición por lo cómodo y lo fácil con su doctrina irresponsable de la "sola fides" y la interpretación libre de las escrituras, radica precisamente en que éstos reniegan de toda la herencia pagana clásica y de todo lo que pueda ser relacionado (símbolos, iconografía, imágenes divinas y de santos, procesiones, rituales litúrgicos, etc) y siguen un cristianismo muy parecido al judaísmo, es decir, totalmente ajeno al carácter europeo y a nuestra herencia cultural, un cristianismo mutilado. El Cristianismo Ortodoxo en cambio es muy parecido al Católico (salvando algunos asuntos doctrinales importantes, como el del purgatorio) de hecho su diferenciación fue fruto principalmente del poco contacto que hubo a partir del siglo VIII y por cuestiones de poder, puesto que con el Imperio Bizantino, el cristianismo se desarrolló con una gran autonomía frente a Roma, y concretamente a finales del siglo IX su produjo la división final entre Roma y Constantinopla a raíz del conocido "Cisma de Focio".

Obispo Huyshe Wolcott, se pueden apreciar las esvásticas y ruedas solares en su mitra.
Aunque en toda Europa, el Catolicismo se desarrolló de forma similar, ya que las religiones paganas europeas eran muy similares entre sí, en España concrétamente el Catolicismo se forjó a partir del aporte complementario de las creencias celtíberas (en el plano cultural) y el catolicismo romano, que ya estaba muy consolidado cuando llegaron los visigodos. En multitud de iglesias, monasterios y catedrales podemos encontrar símbolos relacionados con nuestra herencia religiosa pre-cristiana, dando muestra de la perfecta fusión que se produjo entre lo válido de las creencias paganas y el cristianismo, escogiendo lo mejor de las primeras para incorporarlo al último.
A lo largo de la Edad Media, el Catolicismo, con unas bases ya muy sólidas alcanzó su edad de oro, dejándonos la Europa de las catedrales, una cultura muy rica, tanto en arte como en literatura, y movimientos como el de Caballería, las Cruzadas, las Órdenes militares, y un largo sinfín de historias épicas, llenas de heroicidad y gloria, así como la idea de Europa y la civilización occidental, unida bajo la Cristiandad.
La imagen de edad oscura y tenebrosa que se le ha dado a la Edad Media, se basa en ideas infundadas, propaganda nacida primero con la Reforma Protestante y luego sobrealimentada por el Imperio Británico y la masonería, que tenía como mayor enemigo al país católico de referencia, es decir, el Imperio Español. Los protestantes y más adelante los Ingleses (que eran también protestantes de la rama anglicana) necesitaban calumniar y degradar al Catolicismo y la historia de España, así que crearon esa imagen artificial oscura y terrorífica de la Edad Media y el Imperio Español. Hoy en dia esta visión manipulada y errada de la historia es casi un dogma de fe en Occidente, aunque cada vez tiene menos fuerza.
Símbolos celtíberos en la Iglesia de Santa María de Lebeña
Actualmente por desgracia, la Iglesia Católica, sobretodo en las altas esferas, en Roma, ha perdido muchos valores y tradiciones de la esencia Católica, como algunos saben por la influencia de la masonería y más adelante del marxismo y la "teología de la liberación", solo hay que analizar al Papa actual para darse cuenta de ello ya que a veces parece estar a favor del marxismo. Muchas mentiras anti católicas inventadas hace unos pocos siglos, como la de afirmar que Jesucristo era judío, como si fuera un ser humano corriente,o la predica de un pacifismo extremista y cobarde, el concepto de "sociedad abierta" de Karl Popper, así como las prácticas protestantes en general han pasado de ser condenadas por la Iglesia a ser casi dogma. Debido a esto y al rumbo materialista y desalmado de la sociedad occidental, el Catolicismo cada vez pierde más fuerza y presencia, y es totalmente comprensible puesto que lo que degenera, tiende a desaparecer, por eso el Catolicismo necesita un nuevo aliento, una restauración completa del verdadero Catolicismo ligado a los valores y la cultura tradicional Europea.