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viernes, 13 de diciembre de 2024

Los Escitas: señores de la estepa

- Los escitas fueron un pueblo de origen indoeuropeo propio de las estepa euroasiática.

- Su religión era chamánica en un origen, siempre enterraron a los muertos en túmulos (kurganes).

- Sus costumbres guerreras eran muy salvajes, como veréis en el vídeo.

- De ellos surgieron los tracios, los alanos y los getas.

martes, 3 de abril de 2018

300 españoles en la batalla de Buda

Foto: La actual Budapest, testigo de esta batalla que ha caído en el olvido. (iStock) 


Tras sortear no pocas dificultades, hacia el año 1684, Europa lograría una gran alianza para combatir de forma decidida a los invasores turcos. El entero este llevaba bajo la dominación turca más de 200 años desde que en el año 1453 cayera Constantinopla causando enorme consternación. El temor radicaba en que los otomanos eran habituales de los zarpazos progresivos a la par que arrancaban vastos territorios en su deslizamiento hacia Occidente; incluyendo a su tierra madre Anatolia, incluyendo los territorios en Oriente Medio y la vieja Europa, ya abarcaban más de cinco millones de kilómetros cuadrados. Había que pasar a la acción…
En 1529, una coalición –quizás el primer euroejército de la historia–, infligió una severa derrota a un descomunal y sorprendido ejército turco, que en un opresivo y asfixiante asedio, estuvo a punto de hacer claudicar a los agotados defensores de la icónica Viena.

Tras años de retiradas y derrotas, hacia 1686, la alianza de los europeos de aquel tiempo enviaría tropas mercenarias y voluntarios hacia el este para contener las veleidades expansionistas de los otomanos; entre ellos, había un fuerte destacamento de oficiales y profesionales de la milicia de origen peninsular y con muchas tablas en las lides bélicas. Alrededor de 75.000 hombres de armas –ninguno bisoño en las lides de la guerra– procedentes de todos los rincones de Europa, se dirigían lentamente hacia Buda, el antiguo bastión romano a la sazón ocupado por los del turbante.
Buda, la parte antigua de Budapest, está situada en un estratégico promontorio a la derecha del Danubio en su discurrir hacia el Mar Negro. En la antigüedad, era el limes natural donde las últimas fortificaciones del Imperio Romano daban testimonio de civilización frente a la zona izquierda del río, tenebrosa y mortífera para quienes se atrevían a adentrarse en ella.
Pero para que se diera esta convergencia de circunstancias, hay que decir que el cabreo general de la Monarquía Hispánica respecto a los turcos venía de lejos. Ya entonces, el largo brazo de la Puerta Sublime había alterado totalmente el orden estratégico en el Mediterráneo y los piratas de la costa berberisca acosaban con una frecuencia inaceptable las costas del levante peninsular. Además, para mayor abundamiento, los moriscos de las Alpujarras, en su rebelión de 1568, habían causado una alarma inusitada en el flanco sur de Europa. Hasta que la reacción de la Santa Liga en Lepanto en 1571 puso las cosas en su sitio.
Más la presión turca no cesaría y su osadía iría a más. Todos los mercados de Oriente Medio se nutrían de esclavos capturados al este de Buda y Viena, el trasiego de mujeres era incesante en dirección a los burdeles de Estambul, Damasco y Oran, los niños que acababan en la guardia personal de jenízaros del sultán de turno tenían más suerte, la mano de obra capturada en las razias perecía exhausta de hambre y agotamiento en la profusa obra civil de la época… Había que parar esto.
Entonces, el emperador germánico y rey húngaro Leopoldo I de Habsburgo, por vía materna nieto de Felipe III de España, decidió coger su “fusíl”.

El 24 de junio, la guarnición turca antes las acometidas de los artilleros peninsulares se replegaría encerrándose en la ciudadela. La resistencia se suponía tremenda, pues hay que recordar que el sultán, por lo general, era muy generoso con sus soldados si estos triunfaban, pero en el recuerdo de las fuerzas turcas gravitaba todavía la ejecución sumaria de Kara Mustafá, el Gran Visir turco allá por el año 1683 tras la derrota en Viena ante fuerzas cristianas muy inferiores, y esto los asediados lo tenían muy en cuenta.
Un durísimo e inmisericorde bombardeo de 24 horas diarias durante un mes no ablandaría la resistencia turca pero si abriría un enorme boquete en las murallas de Buda que se iría agrandando paulatinamente hasta que sus dimensiones harían inevitable la entrada en tromba de las tropas de la coalición.
El 22 de julio, una lluvia de bombas incendiarias hizo estallar el polvorín turco causando una mortandad impresionante entre los jenízaros allá acantonados; en primera línea trescientos soldados de élite de la Monarquía Hispana, como fuerza de choque de referencia, aguardaban el brutal encontronazo.
El cambio de posición de la artillería sugerido por los maestres de campo españoles acabaría por arruinar las defensas turcas. En el tercer día de septiembre al amparo de una noche iluminada por múltiples incendios, se lanzaría el último asalto a la fortaleza de Buda que para entonces era un escenario dantesco donde el hedor de los miles de cadáveres abandonados a su suerte.
 Resultado de imagen

Los primeros soldados en entrar fueron los españoles, que encabezaban el asalto debido a la buena fama y al renombre que tenían. En aquella época se daba enorme importancia al hecho de quiénes eran los primeros en entrar durante los crudos asaltos en el interior de cualquier fortificación. La fama y reputación de las gentes de los tercios durante el asedio a Buda no defraudaron.
Don Manuel Diego López de Zúñiga, el ‘Buen Duque’ y una pléyade de españoles –lo más granado del ejército imperial–, caerían por docenas, muertos o heridos, en aquel trágico asalto.

Esta batalla, una de las angulares de la historia de Europa y bastante desconocida, permitiría perfilar o esbozar los futuros límites geográficos del gran proyecto que es hoy. Ante el ímpetu de la ofensiva, el intocable antaño ejercito del este, tendría que recular en el año del Señor de 1699 tras firmar un oneroso tratado de paz en Karlowitz, en lo que hoy es la actual Serbia.
Con el tiempo, otros actores irían sustituyendo a la Monarquía Hispánica en el devenir de los siglos hasta configurar las actuales fronteras de este magno e inacabado proyecto de interpares. Para la historia quedaría este episodio olvidado de los trescientos. Hoy, los reivindicamos del olvido.

jueves, 1 de marzo de 2018

Encontrados fósiles humanos con una antiguedad de 200 millones de años, homo sapiens de 4 metros de altura.

Valladolid, 14 feb (EFE).- Dos ciclogénesis explosivas registradas en el norte de España en febrero y marzo de 2014 dejó al descubierto en San Vicente de la Barquera (Cantabria), después de sendos temporales, restos fósiles humanos que el antropólogo José María Ribero-Meneses ha datado en unos doscientos millones de años.
Sus facciones y morfología, con una cara y bóveda craneal rectas como rasgos esenciales, delatan "un 'homo sapiens' indiscutible como antepasado directo del hombre y muy diferente de los primates, simios y homínidos", lo que en su opinión invalida la teoría de la evolución formulada por Darwin en el siglo XIX, ha explicado a Efe.
Aquellas tormentas, que afectaron a casi toda la costa cantábrica, asolaron las playas de San Vicente de la Barquera hasta barrer entre tres y cuatro metros de arena de grosor que dejaron al descubierto los restos fósiles sobre los que este escritor, filólogo y profesor universitario ha construido la teoría que ya anticipó en su estudio "Cantabria, cuna de la humanidad" (1984).
Ahora la defiende con pruebas como el cráneo hallado, con una altura de 52 centímetros, una anchura de 42 y una circunferencia de 148, es decir un individuo gigante que vivió durante los periodos Triásico y Jurásico de la Era Mesozoica, entre 200 y 260 millones de años de antigüedad.
"Fue coetáneo de los dinosaurios, un ser anfibio que habitaba entre el mar y la tierra, de un altura enorme, casi cuatro metros, de vida muy longeva, más de doscientos años, y con una talla intelectual y física incomparablemente superior a la nuestra", ha precisado Ribero-Meneses (Valladolid, 1945) en una entrevista con la Agencia Efe, antes de pronunciar una conferencia en su ciudad natal.
Estos hallazgos, en su opinión, "suponen el entierro oficial de la teoría de la evolución de Darwin", sitúan al antepasado directo del hombre hace más de doscientos años y desbordan los cálculos de los restos hallados en la Sierra de Atapuerca, fechados en algo menos de un millón de años.
La tesis de Ribero-Meneses, por tanto, contradice la cronología convencional impuesta por la teoría darwinista y señala como puntos de apoyo recientes descubrimientos en Bulgaria y en el continente africano de restos humanos con varios millones de antigüedad, "muy superiores a los de Atapuerca que no se por qué los llaman fósiles, porque envejecen a partir de los 800.000 años y para convertirse en piedra "hacen falta más de cien millones".
Este antropólogo y filólogo también se apoya en la destrucción por parte del afamado Smithsonian Institute de Antropología, fundado en 1846 y con sede en Washington, que en el año de 1900 compró y destruyó varios centenares de esqueletos de hombres gigantes, "la mayor parte completos y pertenecientes a la misma familia de los restos que poseo yo", ha precisado.
"Al aparecer esos esqueletos gigantes y darse cuenta de que hundían la teoría de Darwin, decidieron destruirlos en el que pasa por ser el mayor atentado contra el patrimonio de la humanidad cometido hasta la fecha, ya que su investigación podría haber descubierto el origen del hombre", apoyados por la consideraciones religiosas que interpretaron esos vestigios "como algo demoniaco".
De esa manera "salvaron la teoría de Darwin y, de paso, evitaron el hundimiento de las cátedras de esa gente que vive tan bien a costa de ella; no puede haber más intereses creados y necedad humana: así ha funcionado la ciencia antropológica hasta hoy", ha observado este profesor que sitúa en el mar el origen del hombre, y no de los simios ni de los homínidos.
Los restos de San Vicente de la Barquera, algunos de una tonelada de peso, se encuentran "en perfecto estado" y en su opinión rebaten el "dislate darwinista". EFE

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20180214/44776088691/antropologo-situa-en-200-millones-de-anos-el-antepasado-directo-del-hombre.html 



lunes, 26 de febrero de 2018

EL origen histórico de la Fiesta del Purim

El origen de una celebración de odio

 El origen de la Fiesta del Purim está descrito en la Biblia desde el Libro de Esther, texto del TanajAntiguo Testamento que la Iglesia Católica ha canonizado y sacramentado por situar su historicidad en el judaísmo. En él puede leerse cómo una prostituta judía llamada Esther, ocultando sus orígenes judíos, consigue hacer con sus favores que el Rey Asuero de Persia (Identificado como Jerjes I), dé muerte al Primer Ministro Amán, a sus diez hijos y a más de 75.000 persas, muchos de ellos mientras dormían, colocando en su lugar a Mardoqueo, pariente de Esther.
En la época de su pleno apogeo, el Imperio Persa se extendía desde las fronteras de la India hasta África. En su capital, la Ciudad de Susa, tenía su trono imperial el Rey Asuero, quien ebrio de poder y de fortuna, buscaba, lujurioso, jóvenes muchachas para su Harén Palatino. Fué entonces cuando un proxeneta judío llamado Mardoqueo, pensó que había llegado la tan esperada oportunidad de ganar influencia sobre el poderoso monarca por medio de una de sus bellas "pupilas": Esther.
De la mano de Mardoqueo, Esther se presentó en el Palacio Imperial como candidata al Harén. Los esclavos eunucos la bañaron con fragancias y perfumes, cubrieron su cuerpo escultural con bellas vestiduras y la adornaron con joyas preciosas. Así, la llevaron a presencia del Rey, quien sucumbió ante la posesiva sensualidad de la joven prostituta judía.
Poco tiempo después, comienza a desarrollarse dentro de los muros del Palacio Imperial, la intriga conspirativa judaica: dos Consejeros del Rey, siempre leales servidores del Imperio, fueron injustamente ejecutados porque Mardoqueo, a través de Esther — pronto convertida en la todopoderosa Preferida del Harén — había hecho llegar al Rey la falsa noticia de que dichos Consejeros estaban proyectando un atentado regicida.
Asuero se dejaba engañar por Mardoqueo. El Rey, absorto por las hechicerías de Esther, no se daba cuenta de que aquella Masonería judía que actuaba en el interior del Palacio Imperial, tramaba conjuras subversivas contra la unidad y la integridad del Imperio.
Contrariamente al Rey, el Primer Ministro del Imperio, Amán, ejemplo de lealtad y patriotismo, conocía la perversidad intrínseca de los judíos y sabía, también, hasta que punto crecía en el pueblo Persa la cólera contra los explotadores judíos enquistados en las altas esferas de la Corte Real. Amman se hizo portavoz de la voluntad popular y con toda sinceridad expuso al Rey las preocupaciones por su nación:
Amán, conocido por su elevado criterio, por su total dedicación y por su fidelidad a toda prueba, que es la segunda persona más importante del Imperio, nos ha hecho la siguiente denuncia: Mezclado con las diversas tribus de la Tierra, se halla un pueblo que es enemigo de todos, cuyas leyes son contrarias a las de las otras naciones y que constantemente está desobedeciendo nuestras disposiciones, de tal manera que impide que podamos gobernar como conviene para el bien de todos. Comprobamos, en efecto, que esta nación es distinta a las demás, que está en declarada oposición con toda la humanidad, que debido a sus leyes lleva un tipo de vida extraño, que es contrario a nuestros intereses y que comete los peores crímenes, hasta el extremo de amenazar la seguridad de nuestro reino. En vista de esto hemos ordenado, como lo menciona en sus cartas Amán, que toda esa gente sea exterminada por la espada, incluyendo a sus mujeres y niños, sin consideración ni miramiento alguno, el 14 del duodécimo mes del año, o sea, el mes de Adar. Así irán a parar al infierno el mismo día los enemigos del orden de ayer y de hoy, y tendremos en adelante un régimen estable y tranquilo.
Esther, 13:3-7

Ante el temor de que sus siniestros planes fueran descubiertos y abortados, el judío Mardoqueo, utilizando una vez más a la meretriz Esther, preparó inmediatamente una respuesta a las leales advertencias del patriota Amman, con el fin de acelerar el proceso de dominación sobre aquel rey pusilámine, entregado a vicios y perversiones. En medio de una bacanal etílica y sexual, completamente borracho, le concedió a Esther todo lo que la prostituta le pidió.
... La Santa Esther no quedó todavía satisfecha y consiguió que el rey enviara carta sellada a todos los gobernadores ordenando que en cada ciudad fuesen a estar con los judíos y les mandasen juntarse todos a una y estuviesen apercibidos para defender sus vidas, y matasen y exterminasen a todos sus enemigos con sus mujeres e hijos, y todas sus casas y que saqueasen sus despojos....
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Mardoqueo y Ester, artífices de la conquista mediante subversión, de Persia.


Ahíto de vino y perturbado por las interesadas caricias de la impúdica mujerzuela, Asuero ordenó ahorcar a su fiel Amman y a sus jóvenes hijos, cometiendo así un espantoso crimen de Estado. Y acto seguido, en medio de una alucinadora fornicación con Esther, Asuero firmó un Edicto Real en el que otorgaba plenos poderes ejecutivos al judío Mardoqueo.
La primera medida adoptada por el encumbrado tirano, fue la creación de una horda de sicarios judíos que en las 127 provincias del Imperio desataron una orgía sangrienta contra la indefensa población civil nacional. Fue un verdadero genocidio, un auténtico Holocausto. Más de 75.000 Persas (entre ellos mujeres, niños y ancianos) fueron salvajemente degollados, en aquella jornada de los días 13 y 14 "del mes de Adar". Así mismo, las propiedades de los masacrados, fueron confiscadas por Mardoqueo. Y en recuerdo de aquella jornada de terror, barbarie y saqueo, los rabinos judíos decretaron una fecha de festín y regocijo, la Fiesta del Purim, que desde entonces celebran.
Tan alegre puso al judaísmo esta carnicería, que se instuyó la tradición de celebrar la masacre por la eternidad de los tiempos "con banquetes y convites", con el nombre de Fiesta del Purim, o Fiesta de las Suertes.

Nota: Hemos de tener en cuenta que en esos años la población mundial era muchísimo menor que hoy en dia, había alrededor de 100 millones de personas en todo el mundo, con lo cual estamos ante uno de los mayores exterminios de la humanidad, proporcionalmente hablando.

A esta historia se refería  Julius Streicher cuando justo antes de ser colgado en Nuremberg, dijo: " Purimfest 1946. Ahora estaré con Dios".

Fuente: Wikipedia, Antiguo testamento.


miércoles, 26 de octubre de 2016

Carlomagno, Emperador Franco y de la Cristiandad.

Introducción

Carlomagno, rey de los francos fue el fundador del Imperio Carolingio que más tarde se convirtió en el Sacro Imperio Romano Germánico.




Carlomagno fue hijo bastardo de Pepino el breve y nieto de Carlos Martel. Nació en el año 742 y murió en el año 814, a los 72 años de edad lo que era una extraordinaria longevidad para la época.

Antecedentes: el contexto histórico anterior a la época de Carlomagno

Carlomagno está asociado históricamente al resurgir -tras los primeros siglos oscuros europeos posteriores a la caída del Imperio Romano de Occidente- de una organización política y religiosa capaz de alcanzar el llamado "Renacimiento Carolingio"
Pero ya antes de Carlomagno empezó a haber un caldo de cultivo propicio para este fenómeno.
Ya en la primera mitad del siglo VIII, el Reino Franco se encontraba en el proyecto de una reconstrucción cultural, religiosa y militar.
Este movimiento tiene dos influencias distintas. Por un lado era consecuencia de la entrada de libros procedentes de las islas británica. Por otro, desde Roma se emprende la vital tarea de transmitir las enseñanzas clásicas y de mejorar los textos de los libros esenciales para toda comunidad cristiana.
Es por ello que las formas litúrgicas seguidas en el reino de los francos se veían cada vez más influidas por las prácticas recomendadas por el papado romano.


Biografía de Carlomagno

Carlos (luego llamado Carlomagno), hijo de Pipino el Breve, heredó tras la muerte de su padre en 768 un amplio territorio. La otra parte correspondió a su hermano Carlomán.
Sin embargo, la pronta muerte de Carlomán en el año 771 hizo posible la reunificación pacífica del reino bajo la soberanía de Carlos.

Los primeros años de su gobierno estuvieron dedicados a la guerra, acometiendo expediciones conquistadoras sobre lombardos a petición del Papa de Roma Adriano I, que se veía amenazado por éstos.
También penetró en la Península Ibérica, siendo vencido en la famosa batalla de Roncesvalles por los vascones, que luego generaría el famoso cantar de gesta sobre Roland (o Roldán)
Posiblemente sus guerras más encarnizadas las mantuvo con los sajones de la Península Danesa, pueblo guerrero de gran espíritu de independencia y no cristianizado, que ofrecieron heroica resistencia.






Tras numerosas campañas, en el año 785 los sajones decidieron someterse a Carlomagno, aceptando el bautismo.

La administración y el gobierno
Cuando Carlomagno y su corte no se encontraban en campaña permanecían un cierto tiempo en distintos lugares sin residencia fija, hasta que a finales de siglo VIII se erigió el gran palacio de Aquisgrán. Durante la última parte del reinado, la corte franca residió normalmente en Aquisgrán.

Como todo gobernante medieval que debía administrar grandes territorios, el principal reto de Carlomagno fue establecer un sistema de control de sus dispersas tierras mediante la delegación en una serie de nobles (condes y prelados).
Para mantener un permanente control de estos prelados, se les exigía presentarse a la corte periódicamente. Por otro lado, empleó con creciente frecuencia las llamadas capitulares o instrucciones escritas que abarcaban leyes, normas tanto del ámbito religioso como político.


Carlomagno y el Renacimiento Carolingio


Carlomagno fue consciente de la incultura de su corte y reinante en casi toda la sociedad del momento por lo que quiso recuperar la cultura para poder administrar mejor sus amplios dominios.

El rey ya había atraído, antes del año 780, a varios sabios italianos a su corte.

El año 782 se les unió el inglés Alcuino, cuya estancia en York le había inculcado un excelente conocimiento de la liturgia, de la patrística y de algunos autores paganos, como Virgilio. Alcuino ejerció de maestro de Carlomagno inculcándole amor por la el mundo de las ideas y las artes e influyendo en su manera de hacer política.

Estos últimos años de la vida de Carlomagno coinciden con el auge de las artes que él impulsa. Se escriben e iluminan códices, se realizan bellas obras de eboraria y orfebrería, se construyen escuelas y bibliotecas y se acometen ambiciosas obras de arquitectura. Todo ello con el denominador común de un acusado semiclasicismo que añora la grandeza del viejo Imperio Romano.

Entre sus principales impulsos culturales hay que citar la creación de la Escuela Palatina de Aquisgrán.

Estamos ante lo que se ha venido en llamar un auténtico renacimiento, el "Renacimiento Carolingio".


Carlomagno, emperador

Las posesiones territoriales del Imperio carolingio alcanzaron una enorme extensión. Muchos de sus cortesanos comenzaron a lanzar la idea de que la preponderancia de carlomagno sobre otros monarcas contemporáneos exigía un título comparable al emperador de Constantinopla, que además se había desviado de la ortodoxia cristiana.

No será hasta la llamada en su defensa del papa León III, atacado por los romanos, cuando los acontecimientos se precipitan. El rey franco atraviesa los Alpes para defender al sucesor de Pedro en la ciudad eterna, hecho que provoca la coronación como emperador en las Navidades del año 800.


Tras su muerte

Pero el intento de reverdecer el viejo Imperio Romano de Occidente no duró mucho pues sus descendientes no tenían el carácter y genio de Carlomagno con lo que el imperio paso graves crisis hasta su fragmentación y recuperación por parte de Otón I El Grande.



Fuente: Arteguias.com

miércoles, 15 de junio de 2016

El Ejército Blanco Ruso (1918-1921)



El Movimiento Blanco se formó en la primavera de 1917 para combatir al nuevo gobierno bolchevique que había tomado el poder en Rusia.
En sentido estricto, no existía ningún Ejército Blanco; sin coordinación central, las fuerzas blancas fueron más bien una confederación de grupos contrarrevolucionarios nacionalistas, entre el cúal una gran mayoría había servido en el ejército del zar Nicolás II y buscaban el retorno de la monarquía en el Imperio Ruso. La mayoría de oficiales que conformaban el núcleo del ejército eran ex combatientes de la Primera Guerra Mundial de ideología nacionalista monárquica, pero otros grupos minoritarios apoyaban a otras tendencias políticas: demócratas, social-revolucionarios de derecha y otros opositores de la revolución comunista de Octubre.
Las tropas de base del ejército blanco incluían tanto a enemigos declarados de los bolcheviques (muchos cosacos, por ejemplo), defensores de la monarquía y campesinos. A veces, los aliados occidentales de la Triple Entente y fuerzas extranjeras formadas por voluntarios proporcionaron importante asistencia a las unidades del ejército, ya que el Ejército Blanco no podía contar con el apoyo logístico por parte del zar, debido que el mismo había sido asesinado por los bolcheviques en julio de 1918. 

 

La Guerra Civil Rusa entre blancos y rojos duraría hasta 1921, fué una lucha encarnizada entre una gran parte del pueblo ruso de fuertes convicciones nacionalistas y cristianas, contra los subversivos bolcheviques que eran en gran parte judíos y otras minorías que vivían en el Imperio Ruso. El Ejército Blanco fué comandado por el Almirante Kolchak en el este y por Wrangel en la parte occidental, en colaboración ocasional con las fuerzas intervencionistas extranjeras como los Franceses o los Japoneses, quienes aportaron al Movimiento Blanco: dinero, asesoramiento militar, trenes acorazados, y artillería pesada, además de recibir por ejemplo entre marzo y abril de 1918 un cuerpo expedicionario aliado para intervenir específicamente en la Siberia oriental. Por otra parte los bolcheviques recibían grandes sumas de dinero por parte de importantes banqueros americanos de origen judío.
 Los blancos aguantaron bastante tiempo en algunas zonas (especialmente en el este de Siberia, Ucrania y Crimea) bajo la dirección del General del Movimiento contrarrevolucionario de los Blancos, el Ataman Semiónov que sustituyó al Almirante Kolchak tras su muerte y por otro lado el barón Roman von Ungern-Sternberg. En la etapa tardía de la guerra, el Ejercito Blanco fracasó en la unidad o la cooperación efectiva entre sus cuerpos, mientras que el Ejército Rojo paulatinamente consiguió ventaja. 
 

La ideología del Movimiento Blanco estuvo en permanente desarrollo durante la guerra civil. Los generales Lavr Georgevich Kornilov y Anton Ivanovich Denikin sostuvieron ciertas formas de base ideológica pero ninguna era tan concreta o coherente como la del general Piotr Wrangel durante el llamado experimento de Crimea en 1920. Fue ahí donde Wrangel planteó brevemente el núcleo del ideal blanco, que hacía énfasis en la liberación de Rusia de los judeo-bolcheviques y otras fuerzas anárquicas, el establecimiento de un gobierno justo y honrado, la protección de los fieles de las persecuciones religiosas, los derechos del granjero a la propiedad de la tierra y la oportunidad de todos los rusos de elegir a un líder.
Tras el fin de la guerra civil, los conceptos de Wrangel fueron plasmados en una ideología concreta por pensadores rusos como Ivan Ilyin, basada principalmente en las ideas de los eslavófilos. 
Por otro lado Alexander Kolchak encabezaba el movimiento blanco en el corazón de Rusia y en su parte oriental durante 1919, proclamándose como gobernador supremo, con la ayuda del general Káppel consiguió durante las primeras fases de la guerra conquistar una gran parte de Rusia, venciendo a los bolcheviques en varias batallas. Con la traición de los checos fué capturado por los bolcheviques y ejecutado.





En agosto de 1922, dos meses después de su derrota, el ejército blanco del lejano Este del general Mijaíl Ditterix llegaría tan lejos como para pactar la Zemskiy Sobor de Preamursk y elegir (sin su participación) al Gran Duque Nicolai Nicolaievich Romanov zar de todas las Rusias.
Luego que fue vencida la Guardia Blanca, oficialmente mediante un decreto de 1921 de la Comisión Central Ejecutiva de Rusia y del Soviet de Comisarios del Pueblo, entre dos y tres millones de personas (entre los cuales se encontraban antiguos rusos blancos u opositores a la Revolución de Octubre) pasaron a ser proscritos, motivo por el cual hubo una fuerte emigración de rusos antisoviéticos, agrupándose en Berlín, París, Harbin y Shanghái, estableciendo redes culturales que durarían hasta los años 50. A partir de dicho momento, sus actividades encontrarían acogida en Estados Unidos. Muchos oficiales y ex soldados del Ejército Blanco lucharon durante la Segunda Guerra Mundial en el Ejército Alemán desde el principio, como por ejemplo Piotr Krasnov junto a sus soldados cosacos. Después de la Segunda Guerra Mundial la actividad blanca se concentraría posteriormente en círculos de exiliados.
El Movimiento Ruso Blanco fue la primera fuerza organizada que entró en lucha armada contra la Internacional Comunista que había tomado el poder. El teniente general monárquico E. K. Miller, que fue en 1919-1920 uno de los jefes del Movimiento Ruso Blanco, y que encabezó en el exilio la Unión Militar Rusa, declaró que la Cruzada contra el comunismo empezada en España era continuación de la Lucha Blanca y llamó a los nacionalistas rusos a que se enrolaran como voluntarios en el bando nacional durante la Guerra Civil Española. Unos ochenta miembros de la ROVS y unos nacionalistas en forma individual, lograron entrar en España, donde intergraron un destacamento ruso que formaba parte del Tercio Doña Maria de Molina. Los anticomunistas rusos lucharon también en las filas de la Legión Extranjera Española y otras unidades del Ejército Español. 
En la Rusia actual la memoria de los rusos blancos ha sido restablecida y se les reconoce como héroes de la Federación Rusa. 

Piotr Wrangel




Alexandr Kolchak

Image from www.nnm.ru



Vladimir Káppel

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 Piotr Krasnov




Ataman Semionov




Barón Ungern Von Sternberg

viernes, 8 de abril de 2016

Saladino el Cruel

Contrariamente a lo que salen en películas de Hollywood como "El Reino de los Cielos" y algunos libros con cierta antiguedad que tenían más ficción que realidad en su contenido, Saladino no fué un ser de luz caballeroso y piadoso, ni mucho menos, lo que ocurre es que comparado con otros líderes musulmanes, él era más benévolo (era Kurdo, no árabe) ya que la mayoría solían ser crueles sanguinarios, al estilo del Estado Islámico actual; pero como veremos a continuación Saladino tampoco se quedaba corto en cuanto a crueldad.

Este personaje, como todos los grandes hombres, tiene sus luces y sus sombras, y después de leer su biografía escrita por diferentes autores, vemos que Saladino tuvo solamente una verdadera fobia, y ésta era su odio cerval a los caballeros del Hospital y sobre todo a los templarios.Después de la batalla de Tiberiades,mandó buscar a todos los prisioneros templarios y hospitalarios y ofreció a sus hombres, cincuenta dinares por cada caballero de estas órdenes que le trajeran. Dicen las crónicas que llegó a reunir a casi setecientos y una vez los tuvo delante gritó a sus soldados:”Quiero extirpar de la Tierra estas dos razas impuras” (Las Cruzadas,Johannes Lehmann).  

Y seguidamente pidió a los sufies (místicos de la religión musulmana) que le acompañaban, que con sus propias espadas les cortaran el cuello. Durante toda la matanza estuvo presente y riendo.Cuando se terminó el horrible espectáculo, dijo simplemente: “Hemos hecho una buena obra”, y seguidamente como contraste dejó libre a varios cientos de cristianos también hechos prisioneros en la misma batalla.
A qué motivo se debía su odio asesino a los caballeros-monjes cristianos; ningún historiador ha sabido interpretarlo, pero parece ser que quizá Saladino buscó “algún secreto” conocido por ellos, y más concretamente por los templarios, pues la única vez que se portó humanamente con alguien del Temple, fue cuando capturó en un solo día al Gran Maestre de los Templarios y a Hug de Tiberiades. Los mantuvo un tiempo en su corte, habló y bromeó con ellos e incluso en un hecho insólito, dió cincuenta mil besantes de su bolsillo, para liberarlos y cuando los dos caballeros marcharon, les dio una importante cantidad de dinero ¿le habían dicho lo que deseaba saber?. El historiador Zoé Oldenbourg en su inmensa obra Las Cruzadas (editorial Destino) nos dice que al parecer Saladino había hecho un voto místico desde muy joven, para acabar con los caballeros-monjes.


Saladino - Wikiwand

sábado, 4 de abril de 2015

Dionisio de Siracusa

Dionisio en la historia

En el año 430 adC nacía Dionisio, que pasaría a la historia como uno de los tiranos de Siracusa, una de las ciudades más influyentes de las que se encontraban dentro de la Magna Grecia e hizo que esta ciudad viviese su momento de máximo esplendor entre luchas contra los cartaginenses que no querían perder un pedazo de ese pastel que era Sicilia. Dionisio reclamó la condena inmediata y sin juicio de los generales responsables de la caída de Agrigento. La propuesta era ilegal y le fue impuesta una multa, que enseguida fue pagada por Filisto. Dionisio pudo hacer uso de la palabra y convenció al pueblo: los estrategos fueron destituidos y un nuevo colegio fue nombrado en su lugar entre los que figuró Dionisio. Hizo llamar a los ciudadanos desterrados durante el golpe de estado de Hermócrates. Estableció una alianza con el lacedemonios Deixipo, comandante de una guarnición de las proximidades. Se volvió también popular apoderándose y revendiendo los bienes de los ricos. El dinero le permitió aumentar el sueldo de sus soldados.

Características más destacadas

Timeo de Tauromenio le describe grande, rubio y pecoso (FGrH 566, F29). Para algunos autores, descendía de una familia nobiliaria, según otros era de baja extracción social — lugar común de la literatura contra los tiranos. La primera hipótesis parece la más verosímil, tanto más cuando Dionisio era familiar del estratego Hermócrates y , según Cicerón, había recibido una buena educación.

El comienzo de sus guerras consolidadas

Pudo ganar tiempo para fortificar Siracusa, consiguiendo conjurar la amenaza púnica firmando un tratado con Cartago ese mismo año, reconociendo las conquistas púnicas en Sicilia central, para desarrollar máquinas de asalto como la Catapulta y reorganizar el ejército y la flota, reuniendo así un ejército de 80.000 infantes y 3000 jinetes, y en 398 a. C. decidió desquitarse contra los cartagineses. En la primavera de 405 a. C., fracasó en la protección de Gela y Camarina, dos ciudades vecinas, y tuvo que dar la orden de evacuarlas. Los aristócratas siracusanos aprovecharon el hecho para intentar derrocarlo. Una primera tentativa fracasó gracias a la intervención de la guardia de corps de Dionisio. El tirano hizo fracasar la conspiración llamando en su ayuda a los espartanos. Los aristócratas consiguieron huir a tiempo a la fortaleza del Etna. Las fuerzas sublevadas, dirigidas por dichos aristócratas, mantuvieron a pesar de todo, el asedio de la fortaleza en la que se refugió Dionisio. Aprovechando una epidemia de peste que se extendió en las filas cartaginesas, dio una primera tregua, por la que cedió al la parte occidental de la isla. De esta forma, consiguió expulsar a los púnicos de Sicilia central, persiguiéndolos hasta su base de Motia. Construyó un malecón que le permitió tomar la fortaleza insular con sus ingenios de artillería. Tras la llegada de refuerzos púnicos a Panormo y la construcción de la fortaleza de Lilibea, los cartagineses lograron rechazar a Dionisio hasta Siracusa, poniéndole sitio, que el tirano de Siracusa logró romper más adelante. De esta forma se llegó a un acuerdo de paz en el 392 a. C., por el cual se reconocían sus conquistas en Sicilia central. Sin embargo, el tratado afianzó la dominación de Dionisio sobre Siracusa. Aprovechó para fortificar la isla de Ortigia, sita en Siracusa. Allí construyó un palacio fortificado para él. Rodeó Siracusa con un recinto fortificado.

La guerra contra Cartago

Dionisio reemprendió la guerra contra Cartago en 397 a. C. y hasta 392 a. C.. Su primera acción fue apoderarse de los bienes de los cartagineses que dejaron en Siracusa y de los barcos fondeados en el puerto. Fue imitado por las otras ciudades sicilianas, lo que le permitió hacerse pasar por el campeón del panhelenismo. En la primavera de 397 a. C., capturó la plaza fuerte de Motia, principal base militar cartaginesa. La ciudad fue arrasada y saqueada. Lo griegos que habían combatido en el bando cartaginés fueron crucificados. Sin embargo, el general Himilcón, a la cabeza de los refuerzos, puso pie en Sicilia, en la ciudad de Panormo. Su flota tomó a continuación Mesina, que fue completamente arrasada. Dionisio fue vencido finalmente a la altura del Cabo Tauromenio por Himilcón. Este último comenzó el sitio de Siracusa, pero una nueva epidemia debilitó a sus tropas, permitiendo a Dionisio retomar la iniciativa.

El por qué de sus conquistas.

Dionisio se hizo con una clientela al distribuir por lotes las tierras confiscadas a sus enemigos. Mercenarios y esclavos (quizá campesinos dependientes comparables a los hilotas espartanos), se convirtieron así en los nuevos ciudadanos (neapolitai). Reforzada su posición, decidió restaurar la hegemonía siracusana no obstante los siracusanos se sublevaron y se aliaron a los conjurados refugiados en el Etna. Dionisio aprovechó para reclutar mercenarios campanios, gracias a los cuales aplastó la rebelión. Mediante traición, recuperó las ciudades de Naxos y Catania, cuyos habitantes fueron reducidos a la esclavitud. Leontino se rindió y sus habitantes fueron deportados a Siracusa, donde no tardaron en recibir la ciudadanía. Mesina y Regio se decidieron a alzarse en armas contra Dionisio, sin éxito en 399. El tirano intentó reconciliarse con Regio por vía matrimonial, pero su oferta fue rechazada. Se casó con una aristócrata de Locri, lo que aisló aún más a Regio.

Su muerte

Dionisio, al que le gustaba mucho la poesía, aunque no era tan bueno escribiendo como gobernando ganó su primer concurso lírico con el poema "El rescate de Héctor". Tal fue su emoción que organizó un banquete en el cual, murió por los excesos, o tal vez envenenado. A su muerte, su hijo Dionisio el joven, tomó su puesto, pero su capacidad como gobernante no fue como la que tuvo su padre y pronto vio como la influencia de Siracusa cesó en la Magna Grecia y finalmente tras 10 años de mandato tuvo que "ceder" el trono a su tío Dión, pero eso es otra historia.

Datos curiosos

Fomentó la producción de armas y reforzó su ejército. Reclutó ingenieros para inventar nuevas armas, como el gastraphetes, ancestro de la ballesta. Fue en ese momento, según Diodoro Sículo cuando fueron inventadas máquinas emparentadas con la catapulta (perforadora de escudos, literalmente), y descendiente del gastraphetes:
  • el oxibeles: especie de gran ballesta colocada sobre un trípode, que lanzaba grandes flechas (de 600 a 800 gramos), que podían atravesar una fila de hombres
  • con el mismo principio, pero con un proyectil diferente, el litóbalo enviaba balas de piedra sobre el enemigo.
A la muerte de Dionisio, Filipo II de Macedonia, tercer hijo de Amintas III y más conocido como el padre de Alejandro Magno, era llevado como rehén a Tebas (la griega) para que esta ciudad no fuese amenazada por Macedonia. Aparte de tirano de Siracusa, era, en los ratos libres, escritor de tragedias; tragedias griegas.

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domingo, 21 de diciembre de 2014

El asesinato del zar Nicolás II de Rusia

El último zar: el brutal asesinato de los Romanov

El Asesinato del zar Nicolás II de Rusia fue un crimen político perpetrado por los bolcheviques en 1918 para asegurarse de que este no volviera a gobernar Rusia. Ningún juez o jurado lo condenó a muerte, ni ordenó su ejecución, pero no solo le asesinaron a el, sino a su familia, los criados y hasta al médico familiar.

En 1979, los historiadores Aleksandr Avdonin y Geli Riábov hallaron la posible tumba de la familia imperial en el bosque de Koptiakí. Análisis de ADN confirmaron el hallazgo. En 1981, la Iglesia ortodoxa rusa en el exilio canonizó a los integrantes de la familia Románov.
En 2008 el Tribunal Supremo de Justicia de la Federación Rusa rehabilitó a Nicolás II y a su familia, teniendo en cuenta a las víctimas de la represión política bolchevique; una decisión muy esperada por los descendientes de la familia imperial y la Iglesia ortodoxa rusa.
Al triunfar la Revolución de Octubre de 1917, en la que los bolcheviques —liderados por Lenin— derrocaron al gobierno de Kérenski, el Soviet Central a cargo de Yákov Sverdlov, un líder bolchevique judío perteneciente al círculo íntimo de Lenin, y quien estaba a cargo administrativamente del destino del zar, ordenó primero el traslado a Moscú del emperador depuesto; pero luego se instruyó el traslado de la familia imperial a Ekaterimburgo, que se hallaba bajo control del Soviet de los Urales con apoyo del Ejército Rojo.
El gobierno alemán había propuesto al Soviet que el emperador refrendara el tratado de paz, pero como segunda intención oculta era negociar la libertad de Nicolás II para posteriormente poder reimplantar el régimen monárquico ya que Alemania se había dado cuenta de la verdadera naturaleza de la revolución socialista mundial proclamada por Lenin. Por esa razón se lo había intentado enviar a Moscú en un primer momento. El Soviet, al tanto de estas maniobras y temeroso de lo que implicaba la intención, tomó las providencias para que jamás se volviera a instalar el zarismo en Rusia.
El 4 de julio de 1918, tomando como pretexto el avance de la Legión Checoslovaca que podría liberar a la familia del zar, Filipp Goloshchokin, quien presidía el Sóviet de los Urales, se apersonó apresuradamente en Moscú con Sverdlov y planteó el asesinato y encubrimiento ante este último. Sverdlov consultó a la alta cúpula del Sóviet Central y la orden fue dada.
Un escuadrón de la policía Cheka al mando de Yákov Yurovski, un importante oficial bolchevique de origen judío, relevó a la guardia de la casa, y el 16 de julio recibió la orden del Sóviet de los Urales de fusilar a toda la familia. No importó que el zar había abdicado y renunciado al poder mucho antes de ser capturado, entregando el mando a un gobierno interino e instaurando un parlamento.
La planificación misma del magnicidio in situ fue hecha por Yurovski, quien se reservó el derecho de disparar primero sobre el "verdugo coronado" como se lo llamaba a Nicolás II; aparte de Yurovski, la camarilla la componían, Piotr Ermakov y Gregoy Nikulin, todos miembros y asesinos probados de la Cheka.
Un subordinado de Goloshchokin, Piotr Ermakov, comisario bolchevique judío, quien tenía el control del campesinado del Ural, tenía la función de eliminar toda evidencia del asesinato no pudo conseguirse los dos camiones de transporte requeridos hasta el día siguiente. Ermakov además de participar en el pelotón, haría encender los motores de ambos vehículos para ahogar el ruido de los disparos.
El escuadrón estaba compuesto por doce hombres, siete de los cuales eran ex-combatientes húngaros, a cada uno de ellos se les asignó una víctima; dos de ellos se negaron a disparar sobre mujeres y al menos uno de ellos fue deshechado y reemplazado por Ermakov. Los miembros del escuadrón eran Gregori Nikulin, asistente de Yurovski, Piotr Ermakov asistente de Goloshchokin, Piotr Medveyed, S. Vagánov, Andreas Vergasi, Laszlo Horvath, Víctor Griinfeldt, Imre Nagy, Emile Fekete, Anselm Fischer e Isidor Edelstein. La amplia mayoría de los verdugos eran de origen lituano o judío.
En la medianoche del 17 de julio el zar junto a los integrantes de la familia fueron llevados al sótano de la Casa Ipátiev donde fueron fusilados, junto a algunos sirvientes cercanos, e incluso un médico leal. El pretexto era que se los iba a tomar una fotografía antes de partir; o se los iba a trasladar.
Nicolás II colocó al heredero en sus rodillas mientras tomaba asiento junto a la zarina, las hijas se sentaron atrás y los sirvientes y el médico a los costados, de pie. Pasaron unos instantes y repentinamente entró Yákov Yurovski con revólver en mano y 17 soldados armados con fusiles a la bayoneta.
Cuando Yákov Yurovski levanta el revólver y declara al zar que "el pueblo ruso" lo ha condenado a muerte, el zar alcanza a balbucear: -" que?"- y le dispara casi a quemarropa. El zar cae instantáneamente muerto, la zarina se alcanza a incorporar haciendo la señal de la cruz y gritando, es muerta de un disparo en plena boca por Yurovski y seguidamente los fusileros realizan una descarga cerrada al resto de la familia. Las hijas, que llevaban corsés apretados y además en su interior estaban cargados con joyas, no mueren inmediatamente y son rematadas a la bayoneta. Anastasia, que se había desmayado cuando comenzaron los disparos, recuperó la conciencia y fue muerta a golpe de culatas de los fusiles y por los bayonetazos realizados por Ermakov.
El zarévich sobrevivió a la primera descarga y fue muerto por Yurovski en el remate de moribundos disparándole dos veces a la altura del oído. Una de las sirvientas que no recibió la primera descarga es perseguida dentro de la habitación y asesinada a bayonetazos, e incluso la mascota es muerta de un disparo.
El zar murió con 50 años recién cumplidos. Este episodio daba fin a la dinastía Romanov y con éste, el régimen zarista.



 

Posteriormente los cuerpos son llevados en camiones y depositados en una mina abandonada.
Al día siguiente, Yurovski, temiendo que el rumor sobre el fusilamiento indujera a recuperar los cuerpos, ordenó su traslado y destrucción de los cadáveres por fuego y ácido y arrojarlos a piques de otras excavaciones, ubicadas 12 km fuera de la ciudad, en la mina que se llama "los cuatro hermanos".
En 1981, la Iglesia Ortodoxa Rusa en el exilio canonizó a los integrantes de la familia Románov, una decisión refrendada en agosto de 2000 por el sínodo de la Ortodoxia Rusa. Desde 1998 sus restos reposan en la Catedral de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo.
El entierro de los restos mortales de la familia real dio pie a debates en medios políticos y religiosos. Pese al examen pericial genético que corroboró la autenticidad de los restos reales descubiertos, tanto la Iglesia Ortodoxa Rusa como los poco numerosos monárquicos de Rusia se niegan a reconocer que en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo fueron enterrados justamente Nicolás II y sus familiares.
A la luz de este hecho, la decisión tomada por los Jerarcas de la Iglesia Ortodoxa Rusa de canonizar a Nicolás II (Románov) parece algo contradictoria. Según las tradiciones de la Iglesia Ortodoxa Rusa, existen determinadas condiciones a las que deben responder los candidatos a la canonización. Por ejemplo, sus restos deben curar y del icono debe emanar crisma.
La Iglesia parece haber tenido sus razones para declarar santa a la familia imperial. Algunos piensan, por ejemplo, que la Iglesia Ortodoxa Rusa hace cierta concesión a la Iglesia Rusa en el extranjero que había canonizado a Nicolás II hace aproximadamente veinte años. Según afirma el clero, el Zar fue canonizado debido a su "resignación y docilidad frente al martirio".
Según piensan los prelados, la decisión de canonizarlo debe traer paz a las almas de los habitantes de Rusia y reconciliarlos con el pasado del país. Pero no fue así: los sondeos de opinión muestran que la población se ha dividido más o menos en dos partes iguales, una mitad cree que Nicolás II merece ser canonizado, mientras que la otra mitad tiene una opinión distinta.
Los partidarios de la canonización piensan que Rusia es culpable ante el ungido por haber acogido con indiferencia su ejecución en 1918 y ahora debe expiar esta culpa. Los adversarios de la canonización dicen que el Emperador no era un santo. El Zar bebía y fumaba, asistía a funciones espiritistas, le gustaba cazar cornejas, todo lo cual dista de corresponder a la imagen de un santo.