En nuestra sociedad la vanidad es promovida en todas partes, pero en las redes sociales es algo demencial, y es que su misma esencia se basa en la vanidad y la egolatría. Si no fueran como una droga para los narcisistas consumados (y los que están en proceso), no habrían tenido tanto éxito, con los años estas redes sociales cada vez han ido a peor. Son como templos del egocentrismo, puesto que como muchos recordaréis, facebook y otras redes anteriores, no tenían nada que ver con Instagram o Twitter en este aspecto, de igual manera que los sms de antaño, nada tenían que ver con el estresante whatsapp.
Doy por hecho que las redes sociales del futuro serán aún peor que éstas y moldearán a personas más corrompidas y memas si cabe que las actuales, pero mientras una minoría no caiga en sus garras, mientras una minoría no se deje llevar por la pútrida vanidad y el narcisismo, no todo será cizaña en la red.
ETA
sembró el terror durante medio siglo en España. Una realidad cercana en
el tiempo que va camino del olvido. Mostramos un relato de los números
macabros de la organización terrorista
ETA no se ha ido del todo, pintada en el barrio del Gros de Donosti, mayo de 2018. (EFE)
Se cumple medio siglo del primer asesinato de ETA. El 7 de junio de 1968 el guardia civil José Antonio Pardines,
de 25 años, fue tiroteado hasta la muerte por los terroristas Txabi
Echebarrieta e Iñaki Sarasketa tras solicitarles la documentación.
Ocurrió en la localidad guipuzcoana de Villabona. Esta efeméride nos
sirve para narrar con datos el macabro historial de la organización
terrorista.
Esa muerte ocurrida hace 50 años es considerada por
muchos historiadores como la primera causada por ETA. Sin embargo, otros
expertos aseguran que la primera víctima mortal fue Begoña Urroz,
quien tenía apenas 22 meses cuando una bomba incendiaria colocada en la
estación de Amara, San Sebastián, la mató en junio de 1960. Era hija de
un matrimonio residente en la cercana localidad de Lasarte. El propio Ministerio del interior hizo oficial este asesinato a finales de 2011.
Tras su legado letal de medio siglo,
un regusto de amargura se quedó en el paladar de muchos ciudadanos y la
mayoría de las víctimas aún vivas cuando la organización terrorista ETA anunció el 3 de mayo de 2018 su final. El comunicado de disolución de la organización terrorista fue leído por los históricos de ETA 'Josu Ternera', y Soledad Iparraguirre, 'Anboto', dos 'gudaris' que
tienen las manos manchadas de sangre. El contenido estaba lleno de
cinismo.
Su violencia terrorista provocó 30 víctimas
mortales antes de la muerte de Francisco Franco, los otros 828 asesinatos fueron ejecutados tras el fallecimiento del dictador y la llegada de la democracia a España".
Tendrían que tirar de hemeroteca para observar cómo unos cuantos padres sacaron a sus hijos malheridos o muertos
en brazos tras la explosión de un coche bomba. O cómo un periodista que
regresaba de comprar la prensa era tiroteado hasta la muerte en el
portal de su casa. José Luis López de Lacalle era su nombre. En aquellos terribles ochenta y noventa,
semana sí, semana no, los atentados abrían los telediarios.
El terrorista José María Sagardui Moja, 'Gatza', homenajeado en Amorebieta (Vizcaya) tras salir de la cárcel en 2011. (EFE)
Retratos de algunas de las víctimas de ETA.
Con
el fin de que ni los que son ahora veinteañeros ni de otras edades
echen la lápida a cinco décadas de terror se publicó en 2010 el libro 'Vidas rotas. La historia de los hombres, mujeres y niños víctimas de ETA',
en el que se recogen los relatos de los atentados mortales y las
semblanzas de los asesinados. Obra de dos grandes expertos en
terrorismo, Rogelio Alonso y Florencio Domínguez, y Marcos García Rey, nos sirve de base para esbozar el acervo macabro de ETA mediante algunos gráficos y datos.
Su relación con otros independentismos
Carod-Rovira: "Ahora, me atrevo a exigiros que cuando queráis atentar contra España os situéis previamente en el mapa"
Corría
el 29 de mayo de 1991 cuando varios etarras aprovecharon una rampa para
poner un coche en punto muerto y lanzarlo al interior del patio del
acuartelamiento de la Guardia Civil en Vic (Barcelona). Antes, los
terroristas tuvieron tiempo de contemplar que había varios niños jugando
al balón y a la comba. Cuando el coche bomba llegó al patio empujado
por los etarras, Juan Carlos Monteagudo activó el artefacto explosivo con un mando a distancia. A los terroristas no pareció nunca conmoverles los ataúdes blancos.
Ese atentado costó la vida a nueve personas, cinco de ellas niños. Una
muchacha de dos años quedó huérfana al fallecer sus padres.
Dos días después, en el diario 'Avui' se publicó una carta del político Carod-Rovira
(ERC) en la que recriminaba a ETA que atentara en lugares geográficos
errados. Más cinismo. Esta es una traducción de un extracto de la misiva
de Carod-Rovira: "Nada de lo que os voy a decir es nuevo para vosotros.
Os lo dije ya hace medio año en un lugar de Euskadi cuando en nombre de
mi partido os pedí formalmente que no actuaseis más en mi país
[Cataluña]. Habéis respetado la solicitud durante seis meses. Ahora me
atrevo a exigiros que cuando queráis atentar contra España os situéis
previamente en el mapa".
Al igual que la organización terrorista
no discriminó por edad, el sexo también le resultó indiferente para
liquidar a sus adversarios. ETA asesinó a 799 hombres y 59 mujeres.
En lo que se refiere a la condición de las víctimas mortales, ETA asesinó a 496 miembros del Ejército y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
del Estado, mientras que segó la vida de 396 civiles. A la hora de matar, los etarras no dudaron en usar todo tipo de recursos.
Asesinaron a 545 personas con disparos de metralleta, subfusil o
pistola. Además, usaron una amplia gama de explosivos,
desde granadas hasta coches bomba, pasando por cócteles 'molotov' o
cartas bomba. En la década de los ochenta, se hicieron tan peritos en el
uso del coche bomba que luego instruyeron a otros movimientos armados
como a los guerrilleros de las FARC de Colombia.
La geografía de los atentados
ETA
llevó la muerte a 24 provincias españolas. Guipúzcoa, con 319
asesinados, Vizcaya, con 212, y Madrid, con 123, fueron las más
castigadas.
En cuanto a las comunidades autónomas donde causó víctimas mortales, 12 territorios se vieron afectados. Hasta 576 ciudadanos de Euskadi fueron asesinados, 123 en Madrid y 54 en Cataluña.
El
entorno rural más ajeno a los lugares refugio de los etarras estuvo más
a salvo de la actuación de ETA. Su camuflaje era más complicado en ese
hábitat sin apoyos. Comunidades como Castilla-La Mancha o Extremadura no
vivieron atentados mortales.
Sin
embargo, según el origen de la víctima, todas las comunidades y las
ciudades de Ceuta y Melilla tuvieron que enterrar a sus gentes
asesinadas a manos de aquellos que hoy son homenajeados por los abertzales y partidos políticos
representados en el Congreso de los Diputados y los parlamentos
regionales de Euskadi y Navarra. Encabezan el listado de autonomías más
afectadas Euskadi, con 179 muertos, Castilla y León con 139 y Andalucía
con 121.
También ciudadanos nacidos en diez países extranjeros
perecieron por las acciones de ETA. Personas originarias de Alemania,
Argentina, Chile, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Estados Unidos, Francia,
Marruecos y Portugal.
Los adversarios políticos
Ahora que ETA apuesta por un "escenario democrático" en 'Euskal Herria' es
más que nunca pertinente recordar cómo aterrorizó a los políticos
opositores del nacionalismo vasco.
ETA nunca asesinó a ningún político de ideología nacionalista, ni del PNV ni de ninguno de los otros partidos independentistas
Hasta 59 políticos encontraron la muerte
a manos de los terroristas, bien por pertenecer a un partido político,
bien por haber estado relacionados con el franquismo (14). Políticos de
izquierdas, de derechas y de centro fueron el objetivo de explosivos y
las pistolas de ETA. Nunca nacionalistas vascos. Eliminados de la
competencia política por vía de las armas fueron los populares Miguel Ángel Blanco o Gregorio Ordóñez, los socialistas Ernest Lluch o Fernando Múgica, Tomás Caballero de Unión del Pueblo Navarro, y así una larga lista de nombres, hasta 59.
La herida no se cierra aún para los familiares y amigos de los más de 350 asesinatos que quedan por resolver policial y judicialmente
El origen de la Fiesta del Purim está descrito en la Biblia desde el Libro de Esther,
texto del Tanaj Antiguo Testamento que la Iglesia Católica ha canonizado
y sacramentado por situar su historicidad en el judaísmo y como muestra de como Dios puede obrar la salvación a través de ciertas personas cuando todo parece perdido. En él puede
leerse cómo una meretriz judía llamada Esther, ocultando sus orígenes
judíos, consigue hacer con sus favores que el Rey Asuero de Persia
(Identificado como Jerjes I), dé muerte al Primer Ministro Amán, a sus
diez hijos y a más de 75.000 persas, muchos de ellos mientras dormían,
colocando en su lugar a Mardoqueo, pariente de Esther.
En la época de su pleno apogeo, el Imperio
Persa se extendía desde las fronteras de la India hasta África. En su
capital, la Ciudad de Susa, tenía su trono imperial el Rey Asuero, quien
ebrio de poder y de fortuna, buscaba, lujurioso, jóvenes muchachas para
su Harén Palatino. Fué entonces cuando un proxeneta judío llamado
Mardoqueo, pensó que había llegado la tan esperada oportunidad de ganar
influencia sobre el poderoso monarca por medio de una de sus bellas "pupilas": Esther.
De la mano de Mardoqueo, Esther se
presentó en el Palacio Imperial como candidata al Harén. Los esclavos
eunucos la bañaron con fragancias y perfumes, cubrieron su cuerpo
escultural con bellas vestiduras y la adornaron con joyas preciosas.
Así, la llevaron a presencia del Rey, quien sucumbió ante la posesiva
sensualidad de la joven prostituta judía.
Poco tiempo después, comienza a
desarrollarse dentro de los muros del Palacio Imperial, la intriga
conspirativa judaica: dos Consejeros del Rey, siempre leales servidores
del Imperio, fueron injustamente ejecutados porque Mardoqueo, a través
de Esther — pronto convertida en la todopoderosa Preferida del Harén —
había hecho llegar al Rey la falsa noticia de que dichos Consejeros
estaban proyectando un atentado regicida.
Asuero se dejaba engañar por Mardoqueo. El
Rey, absorto por las hechicerías de Esther, no se daba cuenta de que
aquella Masonería judía que actuaba en el interior del Palacio Imperial,
tramaba conjuras subversivas contra la unidad y la integridad del
Imperio.
Contrariamente al Rey, el Primer Ministro
del Imperio, Amán, ejemplo de lealtad y patriotismo, conocía la
perversidad de los judíos y sabía, también, hasta que punto
crecía en el pueblo Persa la cólera contra los explotadores judíos
enquistados en las altas esferas de la Corte Real. Amman se hizo
portavoz de la voluntad popular y con toda sinceridad expuso al Rey las
preocupaciones por su nación:
Amán, conocido por su elevado criterio,
por su total dedicación y por su fidelidad a toda prueba, que es la
segunda persona más importante del Imperio, nos ha hecho la siguiente
denuncia: Mezclado con las diversas tribus de la Tierra, se halla un
pueblo que es enemigo de todos, cuyas leyes son contrarias a las de las
otras naciones y que constantemente está desobedeciendo nuestras
disposiciones, de tal manera que impide que podamos gobernar como
conviene para el bien de todos. Comprobamos, en efecto, que esta nación
es distinta a las demás, que está en declarada oposición con toda la
humanidad, que debido a sus leyes lleva un tipo de vida extraño, que es
contrario a nuestros intereses y que comete los peores crímenes, hasta
el extremo de amenazar la seguridad de nuestro reino. En vista de esto
hemos ordenado, como lo menciona en sus cartas Amán, que toda esa gente
sea exterminada por la espada, incluyendo a sus mujeres y niños, sin
consideración ni miramiento alguno, el 14 del duodécimo mes del año, o
sea, el mes de Adar. Así irán a parar al infierno el mismo día los
enemigos del orden de ayer y de hoy, y tendremos en adelante un régimen
estable y tranquilo.
Esther, 13:3-7
Ante el temor de que sus planes
fueran descubiertos y abortados, el judío Mardoqueo, utilizando una vez
más a la meretriz Esther, preparó inmediatamente una respuesta a las advertencias del general persa Amman, con el fin de acelerar el
proceso de dominación sobre aquel rey pusilámine, entregado a vicios y
perversiones. En medio de una bacanal etílica y sexual, completamente
borracho, le concedió a Esther todo lo que la prostituta le
pidió.
... La Santa Esther no quedó todavía
satisfecha y consiguió que el rey enviara carta sellada a todos los
gobernadores ordenando que en cada ciudad fuesen a estar con los judíos y
les mandasen juntarse todos a una y estuviesen apercibidos para
defender sus vidas, y matasen y exterminasen a todos sus enemigos con
sus mujeres e hijos, y todas sus casas y que saqueasen sus despojos....
Mardoqueo y Ester, artífices de la conquista mediante subversión, de Persia.
Extasiado por las
interesadas caricias de Esther, Asuero ordenó ahorcar a
su fiel Amman y a sus jóvenes hijos, cometiendo así un espantoso crimen
de Estado. Y acto seguido, en medio de una alucinadora fornicación con
Esther, Asuero firmó un Edicto Real en el que otorgaba plenos poderes
ejecutivos al judío Mardoqueo. La primera medida adoptada por el
encumbrado tirano, fue la creación de una horda de sicarios judíos que
en las 127 provincias del Imperio desataron una orgía sangrienta contra
la indefensa población civil nacional. Fue un verdadero genocidio, un
auténtico Holocausto. Más de 75.000 Persas (ss posible que las cifras fueran exageradas, algo muy propio de la
literatura oriental para enfatizar el triunfo sobre el enemigo.) fueron salvajemente degollados, en aquella jornada de los
días 13 y 14 "del mes de Adar". Así
mismo, las propiedades de los masacrados, fueron confiscadas por Mardoqueo. Y en recuerdo de aquella jornada de terror, barbarie y saqueo,
los rabinos judíos decretaron una fecha de festín y regocijo, la Fiesta
del Purim, que desde entonces celebran.
Tan alegre puso al judaísmo esta carnicería, que se instuyó la tradición de celebrar la masacre por la eternidad de los tiempos "con banquetes y convites", con el nombre de Fiesta del Purim, o Fiesta de las Suertes.
A esta historia se refería Julius Streicher cuando justo antes de ser colgado en Nuremberg, dijo: " Purimfest 1946. Ahora estaré con Dios". Streicher fue condenado a muerte por editar una revista durante los años 30, que criticaba duramente a los judíos.