martes, 2 de junio de 2026
jueves, 18 de diciembre de 2025
Olaf II el Santo
Olaf Haraldsson, conocido después como San Olaf, fue uno de los hombres que cambiaron la historia de Noruega. Nació alrededor del año 995, en una época en la que su país seguía siendo mayoritariamente pagano. Desde joven destacó como guerrero vikingo y navegante, participando en campañas por Inglaterra y el Báltico. Sin embargo, su destino no era el de un simple caudillo.
Durante su estancia en Normandía conoció el cristianismo y fue bautizado en Rouen. A partir de entonces decidió llevar esa nueva fe a su pueblo, que seguía siendo mayoritariamente pagano, aunque cada vez había más conversiones al cristianismo. Cuando regresó a Noruega, su objetivo fue unificar el país bajo la cruz. Levantó iglesias, trajo sacerdotes extranjeros y trató de sustituir los antiguos cultos por la fe católica. Era un hombre firme y convencido: veía el cristianismo no solo como una religión, sino como la base moral y política de un reino ordenado, armónico.

Esa firmeza le ganó enemigos entre los jefes locales, que no aceptaban perder su poder absoluto. Finalmente, Olaf fue expulsado y tuvo que exiliarse en Rusia, en la corte del príncipe Yaroslav. Pero su deseo de volver a gobernar no desapareció. Creía que Dios le había encomendado la misión de restaurar el Reino cristiano en Noruega, y decidió regresar aunque sabía que probablemente moriría.
En el año 1030 reunió un pequeño ejército y marchó hacia el norte. En Stiklestad se enfrentó a un enemigo mucho mayor. Antes de la batalla, se cuenta que rezó y se encomendó a Dios. Cuando cayó herido, sus últimas palabras fueron: “Dios, ayúdame”. Murió combatiendo por recuperar su trono y por mantener viva la fe que había llevado a su pueblo.
Tras su muerte, comenzaron a circular relatos de milagros. Muchos decían que su cuerpo se conservaba incorrupto y que su tumba desprendía un aroma agradable. En pocos años fue venerado como santo y canonizado por la Iglesia.
Olaf II no solo fue un rey que quiso volver al poder, sino un hombre que creyó en una misión más alta. Murió intentando cumplir su misión, fiel a su fe hasta el final. Su figura marcó el paso de Noruega del paganismo al cristianismo y se convirtió en símbolo de valor, de unidad y de fidelidad a Dios.
Referencias:
Saga de San Olaf incluida en la Heimskringla de Snorri Sturluson.
viernes, 7 de noviembre de 2025
Tirant lo Blanc
Tirant lo Blanc (Tirante el Blanco) (1490) es la gran novela de caballería cristiana de la Corona de Aragón (Valencia), donde el heroísmo se mezcla con el realismo, el amor, la fe y la estrategia. Su protagonista encarna el ideal del caballero cristiano, valiente en la guerra y humano en sus pasiones.
Cervantes lo menciona en el Quijote, y se refiere a él "como el mejor libro del mundo".
Si podéis leerlo en su lengua original (catalán/valenciano antiguo), haceros con una edición que NO esté adaptada al catalán moderno. Es infinitamente mejor en catalán medieval, ya que es mucho más auténtico y viril. También se puede encontrar en castellano antiguo.
martes, 1 de julio de 2025
domingo, 6 de abril de 2025
El saludo medieval
El saludo estrechando el antebrazo en lugar de la mano, un gesto ancestral que data de tiempos medievales, tenía una profunda carga simbólica, especialmente entre los guerreros. En un mundo donde la confianza era una moneda valiosa, este saludo servía como una garantía tácita de ir desarmados y de respeto mutuo.
Este tipo de saludo era común entre los caballeros medievales y, en general, entre aquellos que pertenecían a la nobleza guerrera. Cuando dos guerreros se saludaban, extendían el brazo para estrechar el antebrazo del otro, no solo como un gesto de cortesía, sino como una señal de que no ocultaban armas en sus mangas. Era un acto de transparencia, donde las intenciones quedaban claras: desarme, honestidad y un pacto tácito de que ambos eran hombres de honor.
En tiempos modernos, este antiguo gesto debería recuperar relevancia, no solo como una curiosidad histórica, sino como un símbolo que resalte virtudes esenciales: honor, honestidad y virilidad. En un mundo donde la desconfianza a menudo prevalece, recuperar este saludo podría ser un recordatorio visual de las cualidades que hacen a un hombre digno de respeto.
miércoles, 15 de mayo de 2024
domingo, 21 de enero de 2024
domingo, 17 de diciembre de 2023
Lectura - La Búsqueda del Santo Grial
En
La Búsqueda del Santo Grial, ciento cincuenta caballeros de la Mesa
Redonda parten de Camelot dispuestos a superar todo tipo de peligros con
tal de recuperar el cáliz llevado a Inglaterra por los descendientes de
José de Arimatea y conservado en el castillo de Cobernic. De todos
ellos, sin embargo, solo tres - Bors, Perceval y Galahad- conseguirán
coronar la aventura, y de éstos sólo uno, Galahad, modelo de caballero
cristiano en quien el ascetismo y la castidad se funden con la ayuda
divina, llegará a conocer los secretos del Santo Grial. Galahad alcanza
un nivel espiritual perfecto, digno de otro mundo, gracias a su vida
intachable libre de pecado, a su devoción y a su conducta siempre recta
durante las aventuras que va superando como caballero cristiano.
Otro de los caballeros más relevantes de la búsqueda es Lanzarote, un
apuesto caballero de gran renombre, reconocido por todos como el mejor
de los caballeros antes de la llegada de Perceval y Galahad. Lanzarote
llega a ver el Grial, pero debido a su endurecimiento de corazón,
producido por el pecado, ni se da cuenta del valor que tiene lo que está
viendo, su espíritu es prisionero de las pasiones mundanas. Lanzarote se da cuenta de esto y
sufre mucho, hasta que se encuentra con un monje con el cual se confiesa
después de muchos años sin hacerlo y vuelve a encontrar a Dios.
La Búsqueda, es el relato más espiritual del ciclo artúrico. Una aventura donde el honor, la pureza y la fe conducen al verdadero tesoro, que no es material sino divino. Es un imprescindible para los apasionados del medievo, la orden de caballería y de la civilización cristiana. Por supuesto no tiene nada que ver con el esoterismo, como suelen pretender desde esos ambientes.
La Búsqueda, es el relato más espiritual del ciclo artúrico. Una aventura donde el honor, la pureza y la fe conducen al verdadero tesoro, que no es material sino divino.
lunes, 3 de julio de 2023
lunes, 23 de enero de 2023
viernes, 21 de octubre de 2022
Creencias y leyendas de la Mitología Nórdica copiadas del Cristianismo
El grueso de la gente que conoce un poco la Mitología Nórdica y sus creencias en general, cree que las creencias nórdicas fueron las mismas desde tiempos ancestrales hasta la llegada del cristianismo, pero la realidad es bien distinta.
La mitología fue muy cambiante con el paso del tiempo, además dependiendo de las zonas, las creencias mitológicas eran distintas, en algunas regiones creían en Odín, en otras se centraban en Thor y desconocían las leyendas odínicas, y otros únicamente creían en sus ancestros (En Noruega, por ejemplo, no se adoraba a Odín).
El paganismo nórdico era bastante diferente a como nos lo presentan actualmente. La imagen que se ha dado en la era moderna como la "oficial" se basa únicamente en los escritos de Snorri Sturluson, poeta islandés y cristiano del siglo XIII. Curiosamente en Islandia, Odín era casi un desconocido según afirman los mayores expertos sobre la cuestión como Teodoro Manrique Antón.
Y ahora vayamos al tuétano del asunto, estos fueron los principales elementos y creencias copiadas directamente del Cristianismo por el Paganismo Nórdico durante los siglos VIII, IX y X:
- Resurrección de Baldr tras el Ragnarok y resurrección de las personas del Valhalla, creencia plagiada de la resurrección de Cristo y de la resurrección de los muertos, así como el Ragnarok fue un plagio del Apocalipsis.
- También tenemos el sacrificio de Odín en el Igdrassil. Copia de la Crucifixión de Cristo.
- Los paganos nórdicos empezaron a usar el colgante del Martillo de Thor durante el periodo tardío (Siglos IX y X). Se han encontrado moldes de herreros en los cuales están distintos tipos de cruces y también el martillo de Thor para forjar colgantes.
- Introducción del Rito de aspersión sobre los fieles con sangre de animal sacrificado, emulando la aspersión de agua bendita sobre los fieles cristianos.
- Se adaptó la figura de Loki para compararla con Satanás y así hacerlo más interesante y complejo. Aparece en numerosas inscripciones nórdicas de la época tardía vikinga.
El paganismo nórdico también estuvo influenciado por la mitología celta
en estados más antiguos (previos al siglo VI), esto queda reflejado por
los cultos al Sol, al ciervo, etc. Dependiendo de la época y de las
dificultades ambientales por las que pasaban, iban cambiando el culto a
los dioses o sus roles. En resumen, los nórdicos del siglo VIII tenían
unas creencias religiosas bastante distintas a las que profesaban los
nórdicos del siglo X.
La creencia más antigua y que permanece a lo largo de los siglos dentro del
paganismo nórdico, es la creencia en el Yggdrasil; aunque en un
principio es posible que no fuese el Yggrdasil como tal, hay constancias
arqueológicas de que ya en el siglo II, en Suecia aparece la veneración
de un árbol sagrado, similar al árbol de la vida cristiano del Génesis.
El Paganismo literario tuvo una gran importancia a la hora de darle una homogeneidad al paganismo nórdico alejada de la realidad histórica. Con este término nos referimos a determinadas actitudes de estos escritores nórdicos del siglo XII y XIII de ponerle un poco de picante a las historias, inventando para ello personajes que no existieron y algunos rituales copiados del cristianismo para hacer las historias más interesantes y atractivas para la época.
jueves, 30 de junio de 2022
sábado, 20 de marzo de 2021
domingo, 31 de marzo de 2019
martes, 5 de febrero de 2019
Las Cruzadas en defensa de la Cristiandad
Este año se celebraron 924 años del discurso pronunciado por el papa
Urbano II en el concilio de Clermont de 1095 donde en una proclama
encendida y solemne llamó a los cristianos de occidente, ricos y pobres
por igual a marchar en asistencia de los peregrinos que sufrían
constantemente los ataques de las hordas musulmanas y que cada vez iban a
más. También se lanzaban a auxiliar a sus hermanos ortodoxos en
Bizancio
contra la amenaza de la expansión musulmana, la cual había comenzado décadas antes.
Es en 1071 en Mazinkert donde el Imperio Bizantino sufre una derrota
humillante a manos de los turcos selyúcidas, perdiendo el control de
prácticamente todo su territorio al este del estrecho de los Dardanelos.
Con su capital de Constantinopla directamente amenazada, la Ortodoxia
griega decidió ignorar sus diferencias dogmaticas y políticas con el
catolicismo romano y en marzo de 1095 llega a oídos de Urbano II su
pedido de ayuda.
Para este papa responder a dicho llamado es una oportunidad perfecta;
profundamente disgustado con la corrupción producida de la venta y
compra de cargos eclesiásticos así como de la administración de los
sacramentos, Urbano pregonaba un regreso a las raíces monásticas y
humildes de la cristiandad primitiva pero sin desviación doctrinal
alguna (a diferencia de algunas herejías que hacían llamados parecidos
para justificar sus despropósitos), el apoyo a las artes y el cuidado
de los pobres y enfermos. Esta leve desconexión con los valores
fundacionales
del Cristianismo es provocada en parte debido a los estrechos lazos que
muchos obispados tenían con el poder secular (léase los nobles
locales), en contraparte existia una corriente de reformismo a la cual
Urbano II estaba alineado, conocida entonces como las reformas
benedictinas, en nombre de la orden religiosa que las pregonaba.
Otro problema que la guerra santa ayudaría a resolver era el
conflicto interno, las luchas intestinas y eternas entre las nobleza
medieval era algo intolerable para Urbano, pues representaba una
violación de la Paz de Dios, que estipulaba el carácter piadoso de
aquellos que no participaran en conflictos contra sus hermanos, el
pueblo cristiano debía estar unido y redirigir toda su "agresividad"
contra un enemigo externo e infiel era una buena forma de canalizar
dicha belicosidad y frenar las luchas estériles dentro de Europa.
Esta lucha entre el poder clerical y el secular será parte de la
tónica del Concilio de Clermont, donde entre otras cosas Urbano II
excomulgará al rey Felipe I de Francia por casarse adúlteramente con una
mujer también casada. Pero su discurso final será un llamado a la “raza
de los francos” a luchar contra los musulmanes para recuperar Tierra
Santa (Jerusalén), la proclama ¡Deus Vult! (Dios lo quiere) será el
grito de batalla del papa a los cruzados, prometiendo el perdón divino
de los pecados:
“Que los que se hayan acostumbrado injustamente a librar una guerra
privada contra los fieles ahora vayan en contra de los infieles y
terminen con la victoria de esta guerra que se debería haber comenzado
hace mucho tiempo. Que aquellos que durante mucho tiempo, han sido
ladrones, ahora se conviertan en caballeros. Que aquellos que han estado
luchando contra sus hermanos y parientes ahora luchen de una manera
adecuada contra los bárbaros. Que aquellos que han estado sirviendo como
mercenarios para la pequeña paga ahora obtengan la recompensa eterna.
Que los que se han desgastado a ellos mismos en cuerpo y alma ahora
trabajan para un doble honor”.
Hoy por hoy, lo políticamente correcto es analizar las cruzadas como
guerras libradas más
por intereses políticos y económicos que por causas de la fe, algo muy
alejado de la realidad. Nadie puede negar su impulso
religioso,
especialmente en esta primera instancia, es genuino, por primera vez hay
un elemento común que une a los diversos elementos dispares de las
sociedades medievales europeas, en una era llena de conflictos como la transición
entre la Alta y Baja Edad Media, la búsqueda de un enemigo doctrinal
externo era posiblemente la mejor apuesta para lograrlo, aprovechando la
frágil situación por la que pasaban los peregrinos y Bizancio. Así fue
como la
era de las Cruzadas comenzó, una nueva etapa en la que los europeos
terminarían un largo proceso interno, conformándose un fuerte lazo de
unión entre los diversos pueblos europeos de la Cristiandad, para empezar a mirar hacia
afuera,
hacia lo foráneo y desconocido, como la tierra de la oportunidad para
el prestigio, la gloria y la absolución. ¿Podría
ser este el primer respiro del espíritu aventurero y defensivo que
Europa adoptará en siglos venideros? Seguramente, puesto que la historia
siempre tiende a repetirse. Las cruzadas en defensa de la Cristiandad
pese a la mala imagen que se le ha dado en los últimos siglos por parte
de los enemigos de la Iglesia y a veces incluso por parte de algunos cristianos movidos por la
ignorancia y la ingenuidad (o por esa más que dañina "adaptación a los tiempos" que tanto les gusta a algunos para su comodidad) sirvieron para unir Europa más que nunca,
así como para alcanzar un alto nivel espiritual que se hacía patente en
todos los estratos sociales.
jueves, 31 de enero de 2019
viernes, 16 de noviembre de 2018
Visigodos: La verdadera historia de la primera España
martes, 14 de agosto de 2018
Las causas reales de la caída de Roma y del Imperio Romano de Occidente
El Imperio Romano se debilitó mucho antes de que el Cristianismo tuviese cierta relevancia, cuando entraron en juego los emperadores militares, salidos del ejército. La Guardia Pretoriana se convirtió en la fuente real del poder romano y esto trajo consigo constantes épocas de guerras civiles y conspiraciones. Debido a este gran poder de facciones dentro del ejército, éstas necesitaban reforzar sus ejércitos y no habían suficientes romanos para ello, con lo cual recurrieron a los bárbaros masivamente, y aquí esta la clave que acabó realmente con Roma, la lealtad de la tropa para con el Imperio se vió afectada puesto que muchos de ellos en realidad no eran romanos. Además muchos de estos bárbaros no romanizados, enseñaron a sus compatriotas lo que habían aprendido en Roma, los pueblos bárbaros se volvieron cada vez más eficientes militarmente y a partir de finales del siglo III d.c. ya estaban casi a la misma altura que los Romanos.
De todos modos, pese al proceso de lenta caída de Roma ya palpable en el siglo III, hubieron algunos grandes emperadores como Constantino I el cual se hizo cristiano y logró reunificar el Imperio, además amplió las fronteras de Roma a su máxima expansión, después de décadas de retroceso.
Conquistas de Constantino el grande.
Debido a los cada vez más fuertes pueblos bárbaros, la situación cambió mucho, puesto que antes aunque Roma tuviese guerras civiles, podían seguir controlando las fronteras sin demasiados problemas, pero con el paso de los años esto se volvió cada vez más difícil de conseguir, petando en el siglo V. En este siglo se sumaron muchos factores, pueblos bárbaros con una fuerza militar descomunal, hunos y vándalos, otro pueblo, el visigodo que aunque parcialmente aliado del Imperio ya rivalizaba con Roma, la cual había saqueado literalmente años atrás (Alarico) y se fue haciendo con cada vez más territorios romanos (Galia e Hispania). Otro de los factores decisivos fue que Roma tuvo un emperador muy inútil, Valentiniano III que ordenó asesinar a uno de los mejores generales romanos de todos los tiempos, el que salvó al Imperio de Occidente de Atila y los hunos, Flavio Aecio. Por último hay que mencionar al rey vándalo Genserico que vivió durante 88 años y dedicó toda su vida a acabar con Roma, sus golpes fueron fatales y a raíz de ello Roma acabaría desapareciendo al poco tiempo.
sábado, 4 de agosto de 2018
sábado, 30 de junio de 2018
Roma contra Judea, desmontando mitos. Cristianismo vs Paganismo y Judaísmo
"Lo malo de que los hombres hayan dejado de creer en Dios no es que ya no crean en nada, sino que están dispuestos a creer en cualquier cosa." G.K. Chesterton
Índice:
- Manipulación y tergiversación de pasajes bíblicos.
- Falso igualitarismo, manipulación de los valores cristianos.
- Sobre Jesucristo.
- El verdadero San Pablo, y la falsificación de la historia del cristianismo.
- ¿Terrorismo cristiano, o más bien, terrorismo pagano?
- Idealización surrealista de Nerón. La realidad del Imperio Romano.
- Las mentiras de la leyenda negra y la Ilustración masónica
- Desmontando a Nietzsche
- Conclusiones
Manipulación y tergiversación de pasajes bíblicos



