martes, 11 de agosto de 2026
martes, 2 de junio de 2026
jueves, 18 de diciembre de 2025
Olaf II el Santo
Olaf Haraldsson, conocido después como San Olaf, fue uno de los hombres que cambiaron la historia de Noruega. Nació alrededor del año 995, en una época en la que su país seguía siendo mayoritariamente pagano. Desde joven destacó como guerrero vikingo y navegante, participando en campañas por Inglaterra y el Báltico. Sin embargo, su destino no era el de un simple caudillo.
Durante su estancia en Normandía conoció el cristianismo y fue bautizado en Rouen. A partir de entonces decidió llevar esa nueva fe a su pueblo, que seguía siendo mayoritariamente pagano, aunque cada vez había más conversiones al cristianismo. Cuando regresó a Noruega, su objetivo fue unificar el país bajo la cruz. Levantó iglesias, trajo sacerdotes extranjeros y trató de sustituir los antiguos cultos por la fe católica. Era un hombre firme y convencido: veía el cristianismo no solo como una religión, sino como la base moral y política de un reino ordenado, armónico.

Esa firmeza le ganó enemigos entre los jefes locales, que no aceptaban perder su poder absoluto. Finalmente, Olaf fue expulsado y tuvo que exiliarse en Rusia, en la corte del príncipe Yaroslav. Pero su deseo de volver a gobernar no desapareció. Creía que Dios le había encomendado la misión de restaurar el Reino cristiano en Noruega, y decidió regresar aunque sabía que probablemente moriría.
En el año 1030 reunió un pequeño ejército y marchó hacia el norte. En Stiklestad se enfrentó a un enemigo mucho mayor. Antes de la batalla, se cuenta que rezó y se encomendó a Dios. Cuando cayó herido, sus últimas palabras fueron: “Dios, ayúdame”. Murió combatiendo por recuperar su trono y por mantener viva la fe que había llevado a su pueblo.
Tras su muerte, comenzaron a circular relatos de milagros. Muchos decían que su cuerpo se conservaba incorrupto y que su tumba desprendía un aroma agradable. En pocos años fue venerado como santo y canonizado por la Iglesia.
Olaf II no solo fue un rey que quiso volver al poder, sino un hombre que creyó en una misión más alta. Murió intentando cumplir su misión, fiel a su fe hasta el final. Su figura marcó el paso de Noruega del paganismo al cristianismo y se convirtió en símbolo de valor, de unidad y de fidelidad a Dios.
Referencias:
Saga de San Olaf incluida en la Heimskringla de Snorri Sturluson.
viernes, 12 de diciembre de 2025
Humillaciones públicas contra mujeres francesas "colaboracionistas" en la Francia democrática, 1944-1945
París, 1944. Tras la retirada de las tropas alemanas, muchos franceses, la mayoría de tendencia izquierdista, se dedicaron a humillar públicamente a mujeres francesas que habían "colaborado" con los alemanes de alguna manera. La mayor parte de ellas simplemente trabajaron en negocios de los alemanes o en la administración, como traductoras, camareras o telefonistas. Otras incluso fueron acusadas únicamente por tener relaciones de amistad o de noviazgo con hombres alemanes. Este fenómeno se produjo en numerosas partes de Francia y fue conocido como la depuración salvaje.
En otros países se preguntaron porqué los franceses hicieron esto, y porque solo llevaron a cabo estas deleznables represalias contra mujeres, la razón es sencilla y demuestra lo cobardes que eran los instigadores: las mujeres "colaboracionistas" eran un blanco fácil. Los verdaderos colaboradores de alto nivel —hombres que sirvieron al III Reich— eran más peligrosos, estaban armados o habían huido. Así pues, la masa izquierdista prefirió atacar al objetivo más accesible, a mujeres sin protección.
miércoles, 12 de noviembre de 2025
Protestantismo y Catolicismo: Diferencias clave
La mayoría de la gente apenas sabe qué es el protestantismo, y muchos, aunque reconocen que es distinto del catolicismo, desconocen en qué se diferencian realmente. Por eso vale la pena hacer un breve repaso de las principales diferencias entre ambas doctrinas. Algunas de ellas resultan desconocidas incluso para católicos con cierta formación —a los protestantes ni los mencionamos, ya que suelen tener unos conocimientos pésimos sobre catolicismo—. Entre estas diferencias hay un punto moral clave (que veremos subrayado) en el que algunos católicos actuales, sin darse cuenta, piensan de forma protestante. Veamos cuáles son esas diferencias y su fundamento.
El protestantismo, se inició con la rebelión religiosa de Lutero a principios del siglo XVI. Lutero, a grandes rasgos, no solo criticaba la cuestión de las indulgencias, las cuales consistían en la remisión de la pena temporal (Purgatorio) a cambio de una donación. Es decir, los pecados, como ahora, eran perdonados mediante el sacramento de la penitencia, pero la pena temporal, la que se paga en el purgatorio, sigue estando ahí, y con las indulgencias de tipo económico —había otras también, como ayunar, rezar o peregrinar— podía borrarse ese tiempo de condena. Era, en definitiva, era un tipo de indulgencia más, que a su vez, servía a reyes y nobles para congraciarse con el Pontífice y servían por lo general para financiar proyectos arquitectónicos en Roma, o para obras piadosas, como colegios y hospitales.
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| Lutero y su novia. |
Pero como insinuábamos, esto era solo una excusa, la parte propagandística, con la que Lutero quería ganarse sobre todo a los nobles alemanes, manipulando el significado real de este tipo de indulgencias, presentándolo como una especie de chantaje o extorsión por parte de Roma. Una vez que ya hemos descrito la parte propagandística de esa "reforma" fomentada por Lutero, vayamos al tuétano de los cambios que pedía realmente el monje alemán:
La Sola Scriptura, Lutero sostenía que la única autoridad en materia de fe era la Biblia, no el Papa, ni la Tradición, ni los concilios. Cada creyente podía interpretarla libremente —libre examen—, sin mediación sacerdotal, y esto condujo de raíz hacia el relativismo religioso, puesto que cada uno interpretaba lo que le parecía, o lo que más le convenía, como fue el caso del propio Lutero, que se agarró a este concepto para justificar el hecho de casarse con una monja pese a haber hecho voto de celibato. Lógicamente, el concepto de Sola Scriptura abría la puerta a miles de interpretaciones personales (de ahí la proliferación de cientos de sectas protestantes, como los testigos de jehova, los metodistas, los mormones, etc).
La Sola Fide, el segundo dogma clave: el hombre se salva solo por la fe en Cristo, no por sus obras, ni por los sacramentos, ni por méritos personales. Según Lutero, el ser humano es totalmente corrupto y no puede cooperar con la gracia; solo puede "creer" y Dios lo declara justo por pura misericordia.
Esto destruía el concepto católico de la cooperación entre fe y obras, y daba alas al fatalismo moral, ya que, si no somos capaces de evitar hacer el mal, ni de lograr absolutamente ninguna mejora personal por nosotros mismos, tampoco somos culpables de nuestros pecados... somos incapaces de hacerlo mejor; con lo cual, no hemos de esforzarnos por no pecar, puesto que ya estamos salvados por Cristo por el mero hecho de creer en él... y qué cojones, si ya estamos salvados, hagamos pues lo que nos apetezca —decían—.
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| Protestantes puritanos de postureo en Estados Unidos, siglo XVII. |
Estos fueron realmente los pilares de la mal llamada "reforma protestante" y no la chorrada de las indulgencias, que aún hoy en día escupe el sudamericano protestante de turno para atacar —sin éxito alguno y de una forma totalmente anacrónica— al catolicismo. De estos cambios fundamentales se derivaron los siguientes:
Abolición de la eucaristía: Negó la presencia real de Cristo en la eucaristía, la misa dejó de ser un sacrificio solemne ofrecido a Dios con todo lo que ello implica, pasando a ser una simple “cena conmemorativa”.
martes, 16 de septiembre de 2025
El verdadero movimiento Skinhead en Inglaterra (1975-1994)
En este artículo vamos a analizar el movimiento skinhead sin adornos ni manipulaciones fantásticas como la del "spirit of 69" y otras memeces inventadas por la izquierda. Y vamos a analizarlo porque, pese a sus aspectos negativos (inflados muchas veces por los massmedia) y sus errores ideológicos, dicho movimiento también tuvo aspectos positivos, sobre todo en Inglaterra, y es que llegó a unas cotas de presencia callejera, actividad e influencia cultural, que muchos ignoran, ya que solemos tener como referencia lo vivido en España durante los 90 y los 2000 o lo visto en películas más cercanas a la ficción que a la realidad.
El movimiento skinhead auténtico no nace en los 60, como algunos historiadores y medios de izquierda insisten, sino en la segunda mitad de los años 70, en un contexto muy concreto:
Crisis económica y desempleo masivo en la Inglaterra industrial.
Inmigración creciente que generaba tensiones en barrios obreros.
Abandono de la clase trabajadora por parte de los laboristas, que se volvían progresistas de despacho.
Es aquí cuando aparece el verdadero skin: joven patriota, obrero, anti-sistema y, a menudo, abiertamente nacional-socialista o nacionalista británico. Su estética —cabeza rapada, botas, tirantes, vaqueros— simbolizaba orgullo obrero y espíritu de combate, no la moda jamaicana que otros intentan vender como “origen”.
Skinheads auténticos frente a los “skins inventados” de los 60
Los skinheads auténticos, surgidos a mediados de los años 70, se caracterizaban por una ideología claramente nacionalista, patriota y, en muchos casos, abiertamente fascista. Su estética era inconfundible: cabeza rapada o semi-rapada, botas militares tipo Doc Martens, tirantes, vaqueros o pantalones ajustados y cazadoras bomber, chaquetas tejanas o de tipo crombie. Su imagen proyectaba dureza, orgullo obrero y una actitud de combate. No eran una moda, sino una juventud de choque, con conciencia de clase y de sangre, que se vinculó directamente a movimientos como el British Movement (BM) y al Rock Against Communism (RAC).
martes, 2 de enero de 2024
Las mentiras sobre las consecuencias de la expulsión de los judíos en 1492
La conversión forzosa de los judíos en 1492 supuso que miles de ciudadanos de este credo se vieran obligados a salir de España. No obstante, el paso de los siglos llevó a deformar un
acontecimiento que otros países habían realizado anteriormente con mayor contundencia, como demuestra que la mayoría de los afectados por el edicto de Granada
fueran descendientes de los expulsados siglos antes en Francia e
Inglaterra. Y esa misma Europa antijudía que había celebrado en su
momento la decisión de los monarcas españoles –la Universidad de la
Sorbona de París transmitió a los Reyes Católicos
sus felicitaciones por «aquel símbolo de modernidad»–, fue la que en el
siglo XIX dio una versión exagerada y embustera donde los españoles
aparecieron como unos fanáticos que se condenaron para siempre a la
decadencia por razones religiosas.
La ruina económica ¿en 1492?
Por otra lado, una nueva vertiente de esta leyenda negra emanó directamente del liberalismo. Según esta visión, fue la intolerancia de los españoles para con los judíos el origen de todos sus males y su ruina económica. Una teoría que empezó a parecer en la década de los años 30 del siglo XIX muy vinculados a los movimientos de emancipación de católicos y judíos en Gran Bretaña , entre ellos defendidos por William H. Prescott y Washington Irving . No en vano, esta visión deformada del acontecimiento bebía de la llamada Ilustración judía ( la Haskalá ), que defendía la integración de los judíos en las sociedades en las que vivían y usó la expulsión de 1492 como la prueba irrefutable de que las salidas forzosas de hebreos podían arruinar las economías de todo un país. Una afirmación que tenía su antecedente directo en la literatura apocalíptica sefardita (la comunidad de los judíos expulsados) que proclamó el fracaso de España tras su salida casi como un castigo divino.
Desde 1492, esta comunidad se mantuvo nostálgica del Sefarad y mitificó su presencia allí. Dentro de su literatura, cualquier contratiempo sufrido por el Imperio español fue interpretado como un castigo por la expulsión y maltrato de los judíos. La muerte de los hijos de Isabel La Católica y el desastre de la Armada Invencible entre otras desgracias, eran a ojos sefarditas una intervención de Jehová para vengar a su pueblo. La salida de la única gente con talento para las ciencias y el dinero lastró el crecimiento de España y condenó al naciente imperio a su destrucción, según esta visión apocalíptica.
Así y todo, la idea de que España se desinfló a partir de la expulsión parte de la premisa cuestionable de que el tiempo anterior a este acontecimiento fue de un gran esplendor para Castilla y de que los judíos habían contribuido a la grandeza de los reinos hispánicos de forma decisiva. En este sentido, Joseph Pérez desmonta en « Historia de una tragedia: la expulsión de los judíos de España » (Barcelona, Crítica) esta premisa al considerar que «en vista de la documentación publicada sobre fiscalidad y actividades económicas no cabe la menor duda de que los judíos no constituían ya una fuente de riqueza relevante [en Castilla y en Aragón], ni como banqueros ni como arrendatarios de rentas ni como mercaderes que desarrollasen negocios a nivel internacional». Su influencia estaba ya en caída libre cuando el primer imperio global se alzaba.
De tal manera, el Imperio español entró en colapso a finales del siglo XVII (si bien aguantó en pie hasta el siglo XIX) por múltiples cuestiones, entre ellas unos gastos militares inabordables y una fiscalidad disparatada en Castilla, pero no por la expulsión dos siglos antes de una población minoritaria. «Todo lo que sabemos ahora demuestra que la España del siglo XVI no era precisamente una nación económicamente atrasada [...]. En términos estrictamente demográficos y económicos, y prescindiendo de los aspectos humanos, la expulsión no supuso para España ningún deterioro sustancial, sino solamente una crisis pasajera, rápidamente superada», concluye Joseph Pérez en el citado libro.
La expulsión de los judíos, en cifras
En este sentido, la economía española no se derrumbó a raíz de la expulsión, sino que precisamente coincidió con los enormes beneficios que el descubrimiento y colonización de América trajeron para Castilla. Empezando porque la auténtica cifra de los que llegaron a salir del país fue muy inferior a la proclamada por la leyenda negra y, de hecho, la expulsión afectó sobre todo a las clases más bajas, a los que menos tenían que perder si no se convertían al cristianismo.
En tiempos de los Reyes Católicos , siempre según datos aproximados, los judíos representaban el 5% de la población de sus reinos con cerca de 200.000 personas. De todos estos afectados por el edicto, 50.000 nunca llegaron a salir de la península pues se convirtieron al cristianismo y una tercera parte regresó a los pocos meses alegando haber sido bautizados en el extranjero. Algunos historiadores han llegado a afirmar que solo se marcharon definitivamente 20.000 habitantes, entre los cuales no estaban aquellos calificados como «talentos de las ciencias y el dinero», que en su mayoría aceptaron la conversión.
domingo, 26 de junio de 2022
jueves, 17 de septiembre de 2020
sábado, 9 de junio de 2018
La búsqueda del Santo Grial
En La Búsqueda del Santo Grial, ciento cincuenta caballeros de la Mesa Redonda parten de Camelot dispuestos a superar todo tipo de peligros con tal de recuperar el cáliz llevado a Inglaterra por los descendientes de José de Arimatea y conservado en el castillo de Cobernic. De todos ellos, sin embargo, solo tres - Bors, Perceval y Galahad- conseguirán coronar la aventura, y de éstos sólo uno, Galahad, modelo de caballero cristiano en quien el ascetismo y la castidad se funden con la ayuda divina, llegará a conocer los secretos del Santo Grial. Galahad alcanza un nivel espiritual perfecto, digno de otro mundo, gracias a su vida intachable libre de pecado, a su devoción y a su conducta siempre recta durante las aventuras que va superando como caballero cristiano.Otro de los caballeros más relevantes de la búsqueda es Lanzarote, un apuesto caballero de gran renombre, reconocido por todos como el mejor de los caballeros antes de la llegada de Perceval y Galahad. Lanzarote llega a ver el Grial, pero debido a su endurecimiento de corazón producido por el pecado, ni se da cuenta del valor que tiene lo que está viendo, su espíritu está encarcelado. Lanzarote se da cuenta de esto y sufre mucho, hasta que se encuentra con un monje con el cual se confiesa después de muchos años sin hacerlo y vuelve a encontrar a Dios.
La Búsqueda del Santo Grial es una obra literaria perteneciente al ciclo de leyendas artúricas conocido como el "ciclo de la Vulgata", llena de significado espiritual, de valores y lecciones para todo aquel que no está totalmente cegado por los antivalores de la sociedad actual, es un imprescindible para los apasionados del medievo, de las órdenes de caballería y de la civilización cristiana.
viernes, 27 de abril de 2018
La ilustración
lunes, 14 de agosto de 2017
martes, 28 de febrero de 2017
Banda sonora de Vikings - Canciones vikingas
lunes, 23 de enero de 2017
Catolicismo pagano
El concepto "pagano" no debe ser considerado peyorativo ya que no tiene nada de malo el hecho de estar orgullosos de nuestro legado cultural y ancestral. En Internet hay multitud de artículos que tildan al Catolicismo de pagano (la gran mayoría de tendencia protestante o judía) para desprestigiarlo, este artículo tiene una finalidad totalmente opuesta, recuperamos la herencia pagana del Catolicismo para ensalzarlo, ya que es algo tremendamente positivo rescatar la obra religiosa de nuestros antepasados. Se podría decir que su gran obra, el Catolicismo, fue fruto de una excelente simbiosis entre el Cristianismo primigenio y las religiones paganas europeas. La propia tradición de la Iglesia, muy acertadamente explica como los filósofos de la antiguedad como Aristóteles o Sócrates actuaron como precursores de la Verdad, describiendo mediante la razón lo trascendente del ser humano. Entre el paganismo europeo y el catolicismo hay un trazado visible, una lógica evolución espiritual y moral, en la cual están presentes desde un principio ciertos valores básicos, como el honor, la fidelidad, el coraje, o la defensa de la patria y la familia.
El Catolicismo desde sus orígenes en Europa, se caracterizó por absorber rápidamente las costumbres paganas de todos los pueblos europeos: visigodos, francos, pueblos germánicos, íberos, romanos, eslavos, nórdicos, etc, fusionándolas con las enseñanzas de Cristo. Desde el comienzo, en los siglos I y II hubieron importantes obispos y Padres de la Iglesia como Ignacio de Antoquía que propugnaban una ruptura total con el judaísmo mucho más allá de lo que ya lo hizo San Pablo. El Paganismo que más fuerza e influencia cultural tuvo de una forma evidente en el Catolicismo, aparte del greco-romano, fue sin duda el Celta, presente en España, Francia, Britania e Irlanda, sin duda esta última nación, Irlanda, fue la que más influencia Celta introdujo en el Cristianismo Católico primigenio. Los monjes irlandeses exportaron el Catolicismo céltico durante el siglo VI primero a Escocia, luego al resto de Britania y a continuación por Francia, España y otras zonas de Europa, fundando monasterios y compartiendo sus enseñanzas con los católicos de dichas zonas. Tolkien ya decía que la mitología occidental bien entendida es el eco divino de la Verdad cristiana, y el Señor de los Anillos es una síntesis perfecta de los valores de la religión Católica complementados por la mitología pagana.
El crismón católico, de origen pagano, presente con anterioridad en las runas germánicas y en la simbología celta.
San Patricio, junto a San Columbano fueron los misioneros más activos y conocidos de Irlanda,
estos misioneros volvieron a evangelizar toda Europa durante el siglo VI.
Aparte de la gran influencia celta que tuvo el Cristianismo irlandés, el Catolicismo en sí mismo, está lleno de costumbres compatibles e iconografia pagana de diferentes culturas, desde germánicas hasta eslavas, pasando por romanas. Podemos encontrar en inglesias cristianas esvásticas, ruedas solares conocidas como cruces celtas, símbolos íberos, símbolos mitraicos e incluso runas. La gran diferencia con el Protestantismo, aparte de su predisposición por lo cómodo y lo fácil con su doctrina irresponsable de la "sola fides" y la interpretación libre de las escrituras, radica precisamente en que éstos reniegan de toda la herencia pagana clásica y de todo lo que pueda ser relacionado (símbolos, iconografía, imágenes divinas y de santos, procesiones, rituales litúrgicos, etc) y siguen un cristianismo muy parecido al judaísmo, es decir, totalmente ajeno al carácter europeo y a nuestra herencia cultural, un cristianismo mutilado. El Cristianismo Ortodoxo en cambio es muy parecido al Católico (salvando algunos asuntos doctrinales importantes, como el del purgatorio) de hecho su diferenciación fue fruto principalmente del poco contacto que hubo a partir del siglo VIII y por cuestiones de poder, puesto que con el Imperio Bizantino, el cristianismo se desarrolló con una gran autonomía frente a Roma, y concretamente a finales del siglo IX su produjo la división final entre Roma y Constantinopla a raíz del conocido "Cisma de Focio".

Obispo Huyshe Wolcott, se pueden apreciar las esvásticas y ruedas solares en su mitra.
Aunque en toda Europa, el Catolicismo se desarrolló de forma similar, ya que las religiones paganas europeas eran muy similares entre sí, en España concrétamente el Catolicismo se forjó a partir del aporte complementario de las creencias celtíberas (en el plano cultural) y el catolicismo romano, que ya estaba muy consolidado cuando llegaron los visigodos. En multitud de iglesias, monasterios y catedrales podemos encontrar símbolos relacionados con nuestra herencia religiosa pre-cristiana, dando muestra de la perfecta fusión que se produjo entre lo válido de las creencias paganas y el cristianismo, escogiendo lo mejor de las primeras para incorporarlo al último.
A lo largo de la Edad Media, el Catolicismo, con unas bases ya muy sólidas alcanzó su edad de oro, dejándonos la Europa de las catedrales, una cultura muy rica, tanto en arte como en literatura, y movimientos como el de Caballería, las Cruzadas, las Órdenes militares, y un largo sinfín de historias épicas, llenas de heroicidad y gloria, así como la idea de Europa y la civilización occidental, unida bajo la Cristiandad.
La imagen de edad oscura y tenebrosa que se le ha dado a la Edad Media, se basa en ideas infundadas, propaganda nacida primero con la Reforma Protestante y luego sobrealimentada por el Imperio Británico y la masonería, que tenía como mayor enemigo al país católico de referencia, es decir, el Imperio Español. Los protestantes y más adelante los Ingleses (que eran también protestantes de la rama anglicana) necesitaban calumniar y degradar al Catolicismo y la historia de España, así que crearon esa imagen artificial oscura y terrorífica de la Edad Media y el Imperio Español. Hoy en dia esta visión manipulada y errada de la historia es casi un dogma de fe en Occidente, aunque cada vez tiene menos fuerza.
Símbolos celtíberos en la Iglesia de Santa María de Lebeña
Actualmente por desgracia, la Iglesia Católica, sobretodo en las altas esferas, en Roma, ha perdido muchos valores y tradiciones de la esencia Católica, como algunos saben por la influencia de la masonería y más adelante del marxismo y la "teología de la liberación", solo hay que analizar al Papa actual para darse cuenta de ello ya que a veces parece estar a favor del marxismo. Muchas mentiras anti católicas inventadas hace unos pocos siglos, como la de afirmar que Jesucristo era judío, como si fuera un ser humano corriente,o la predica de un pacifismo extremista y cobarde, el concepto de "sociedad abierta" de Karl Popper, así como las prácticas protestantes en general han pasado de ser condenadas por la Iglesia a ser casi dogma. Debido a esto y al rumbo materialista y desalmado de la sociedad occidental, el Catolicismo cada vez pierde más fuerza y presencia, y es totalmente comprensible puesto que lo que degenera, tiende a desaparecer, por eso el Catolicismo necesita un nuevo aliento, una restauración completa del verdadero Catolicismo ligado a los valores y la cultura tradicional Europea.
lunes, 9 de enero de 2017
Historia medieval de Inglaterra
La idea de Inglaterra existía muy vagamente pero a diferencia de España, donde en esa época además de que estuvo mucho más romanizada, los Visigodos con la autorización de Roma, tomaron las riendas de la Hispania Romana en su totalidad y siguieron adelante con un solo Reino, en Inglaterra los anglosajones (en realidad sajones, anglos y jutos) tomaron Inglaterra por la fuerza y fundaron numerosos reinos independientes, aunque conocían la idea de la Britania Romana gracias a los Britones pero tuvieron que pasar unos cuantos siglos para que Inglaterra estuviese unida bajo un solo Rey.
Los Normandos fueron guerreros vikingos que se establecieron en Normandía, guiados por Rollo, un caudillo vikingo desterrado (conocido en la serie Vikingos por ser el hermano ficticio de Ragnar Lothbrok). Rollo se convirtió en Duque de Normandía a cambio de convertirse al Cristianismo, defender Francia de los ataques vikingos y casarse con Gisela, una de las hijas del Rey de Francia Occidental en el año 912. Uno de sus descendientes fué vital para la historia de Inglaterra, Guillermo I el Conquistador que decidió hacerse con la corona de Inglaterra en el año 1066 después de que Eduardo el confesor muriera sin descendencia y fuera sucedido por su hermano Haroldo II, enfrentándose así al Rey Harold de la Casa de Wessex y al Rey de Noruega Harald Hardrada que también luchaba por hacerse con el poder en Inglaterra.
El Duque de Normandía Guillermo I el conquistador venció a ambos y se proclamó Rey de Inglaterra, inaugurando así el periodo del dominio normando en Inglaterra que dura hasta nuestros dias, ya que los miembros de la Casa Real actual de Inglaterra son descendientes de Rollo y de Guillermo I el Conquistador. Aun así, la población anglosajona acabó adaptándose a esta nueva situación, no obstante hubo conflictos entre los dos pueblos y aunque algunos nobles sajones conservaron sus títulos, la mayoría de ellos tuvieron que exiliarse.
Como muchos sabéis, La Inglaterra bajo dominio normando no se conformó con lo que tenía y acabaría conquistando Gales en el año 1093 e Irlanda en el siglo XII, así como Escocia después de numerosos enfrentamientos y guerras en el año 1707; cuando se creó el Reino de Gran Bretaña, el mismo que se convertiría en el mayor enemigo del Imperio Español. Además se convirtieron en herejes en el siglo XVI primero como protestantes y luego como anglicanos, el anglicanismo apareció fruto de la reforma protestante y como capricho de Enrique VIII para justificar sus continuos divorcios y matrimonios, llegó a tener seis mujeres, pero esa es otra historia.




