domingo, 10 de noviembre de 2024
miércoles, 6 de noviembre de 2024
Frutos de la descristianización: La gran idiotez de ser pagano y español.
Cada vez que se habla de la acelerada descristianización de Europa, suele venirnos a la cabeza el crecimiento del ateísmo o las conversiones de algunos españoles endófobos al Islam. No es en absoluto una idea equivocada, pero junto a la alternativa atea y agnóstica e incluso frente al crecimiento del islam en nuestras tierras, una minoría marginal de europeos -especialmente entre los grupos identitarios- aboga por una vuelta a lo que había antes de que se extendiese la fe de Cristo: el paganismo.
Este fenómeno se debe principalmente a la descristianización mencionada anteriormente, encabezada por la masonería y la judería, pero puede pervivir durante décadas principalmente por tres razones: La ignorancia abrumadora en torno al catolicismo, la ignorancia sobre nuestra propia historia, y la falta de sentido crítico.
Las dos primeras causas no hace falta desarrollarlas, ya que en gran parte se deben a la falta de sentido crítico, y es que muchos chavales e incluso adultos, en cuánto leen algo que les atrae un poco, ya lo hacen suyo y no tienen interés alguno por informarse sobre otros puntos de vista, por pueril que sea el que ellos defienden. Para colmo, si estas creencias alimentan su ego y camuflan sus complejos, pierden totalmente el criterio propio y la capacidad de plantearse si sus creencias son ciertas o tan solo un simple embuste promovido por el enemigo que dicen combatir.
Y es que es muy curioso, y hasta delirante, que haya patriotas que dicen combatir al judaísmo internacional, y que para ello se dediquen a atacar neuróticamente al Catolicismo, a la religión de sus ancestros y de sus héroes... siguiendo con ello (sin saberlo) las instrucciones prescritas en el Talmud.
Pero la cosa no acaba aquí, ya que para más inri, bajo un supuesto paganismo, muchos de ellos en realidad defienden creencias que provienen directamente de la Cábala, ese libro tan preciado por las élites judías, por encima incluso del Talmud, y que en realidad es una compilación de todo conocimiento gnóstico, paganoide y esotérico de las distintas religiones orientales de la antigüedad, mezclando desde filosofía griega contaminada por lo oriental -desde tiempos de Alejandro Magno-, hasta el lejano hinduismo, pasando por el zoroastrismo.
En cuánto a los que simplemente se autodenominan como paganos y siguen el rollo nórdico o algo similar, bueno, en realidad no siguen ninguna religión, más allá de la adopción de cuatro símbolos y algunos conceptos limitados de los cuales muy poco se ha transmitido debido a la parca y simple escritura que desarrollaron esos pueblos, así como la falta evidente de uniformidad entre dichas creencias, siendo muy diferentes de una región a otra. Estos neopaganos, con el tiempo y teniendo cierto interés en encontrar la verdad, se acaban dando cuenta de que esas ideas paganas adoptadas como religión no tienen validez alguna, ya que es una "espiritualidad" primitiva, carente de rituales y muy poco desarrollada en cuánto a vida trascendental, más allá de cuatro mitos muy concretos y además desarrollados posteriormente por escritores nórdicos cristianos, como Snorri Sturluson. Snorri fue un escritor islandés del siglo XIII que tuvo que copiar ideas y rituales cristianos, además de añadir algunas ideas inventadas para darle un mayor atractivo a su obra, puesto que él nunca pensó en ella como una forma de revivir el paganismo nórdico, si no más bien como tributo cultural hacia sus ancestros y para intentar balancear de alguna manera esa imagen de bárbaros que aún arrastraban como pueblo.
Dicho esto, solo queda ayudar a los que quieren informarse sobre el Cristianismo (Cristianismo católico amigos, ya que muchos de vosotros, auténticos españoles paganos descendientes de Thor, desconocéis las enormes diferencias entre el protestantismo y el catolicismo...) y rezar por los que detestan el cristianismo, para que algún día vuelvan a tener criterio propio y sean capaces de informarse sobre aquello que tanto odian, odio que, por cierto, comparten con la élite mundial cabalística que dicen combatir.
Y esto mismo sucede también con los patriotas que siguen un pretendido "tradicionalismo" esotérico y que, aún no siendo anticristianos, defienden posiciones radicalmente contrarias a la espiritualidad católica y ajenas a nuestro pueblo. Albergan falsos prejuicios hacia el catolicismo, prejuicios que encuentran su justificación en ese "catolicismo" moderno y hippiesco, totalmente desvirtuado, que emana en buena medida del Vaticano y de parte del clero. Con ellos, al igual que con los paganos que no sean anticristianos furibundos, debemos debatir y ayudarles a volver al camino de nuestros héroes, nuestros sabios y nuestros santos: el camino de Cristo.
De todos modos, por muy tercos que parezcan, recordemos lo que sucedió con los antiguos pueblos paganos, algunos de ellos con una religiosidad mucho más sana que la de los neopaganos actuales. Ellos acabaron convirtiéndose al Catolicismo, mucho más por convencimiento que por la fuerza (contrariamente a los que dicen los amigos del compás y la escuadra), dejando atrás para siempre sus antiguas creencias, actuando con honradez y humildad, no como hicieron los falsos conversos talmúdicos unos siglos más tarde...
Con lo cual, de igual manera que los antiguos paganos europeos decidieron seguir a Cristo, los más válidos de entre los actuales neopaganos también acabarán buscando a Cristo para encontrar la Verdad, y de paso encontrarse a sí mismos.
Europa Ancestral
sábado, 2 de noviembre de 2024
martes, 29 de octubre de 2024
viernes, 20 de septiembre de 2024
Judaísmo talmúdico y religión hebrea antigua, dos religiones diferentes.
Es un error muy común definir el judaísmo como algo uniforme que siempre ha sido lo mismo, cuando la realidad es muy diferente.
En la antigüedad, - esto es durante los siglos anteriores a Cristo- existía una doctrina basada en la Ley Mosaica, que, pese a que tenía sus diferentes ramas o tendencias, iba por el buen camino, como bien narra el antiguo testamento; pero con el tiempo, las cosas fueron cambiando.
Debido al contacto con pueblos orientales, tras la estancia en Egipto, se fueron infiltrando ideas orientales en el pueblo hebreo, ideas de corte gnóstico y pagano. En la época de los jueces (1200 a.c.) esa influencia oriental logró tener una fuerte presencia con cultos como el de Baal o el de Moloch, con sus sacrificios rituales, en los cuales incluso se asesinaban a niños, pero no fue hasta el cautiverio en Babilonia cuando todas esas ideas empezaron a fusionarse realmente con la religión hebrea, es aquí cuando empieza a germinar el judaísmo como tal, y unos siglos más tarde (s.II a.c.), los judíos de Judea empezarían a ir decididamente por el mal camino. Sería este pueblo, el de Judea, del cual surgieron los fariseos, el que acabaría imponiéndose política y religiosamente en todo Israel con la dinastía asmonea en el siglo II a.c., adueñándose así de la historia de Israel y dando origen al judaísmo que ha perdurado hasta nuestros días, basado en el Talmud y la Cábala.
Números 25:3-5
"Así Israel se unió a Baal de Peor, y se encendió la ira del SEÑOR contra Israel. Y el SEÑOR dijo a Moisés: Toma a todos los jefes del pueblo y ejecútalos delante del SEÑOR a plena luz del día, para que se aparte de Israel la ardiente ira del SEÑOR. Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Cada uno de vosotros mate a aquellos de los suyos que se han unido a Baal de Peor."
Jueces 3:7
"Y los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del SEÑOR, y olvidaron al SEÑOR su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera."
Religión hebrea (Ley Mosaica)
La Ley Mosaica fue la religión de los hebreos desde el éxodo hasta el siglo V a.c. aproximadamente. Moisés ya tuvo que hacer frente a las influencias orientales durante la travesía de los hebreos por el desierto (Becerro de Oro), pero el pueblo hebreo se mantuvo fiel a la Ley pese a tener varios tropiezos a lo largo de los siglos hasta el exilio babilónico (S. VI a.c.).
Bajo la Ley Mosaica el pueblo hebreo tuvo periodos de esplendor como el del Rey David y su hijo Salomón (siglo X a.c.).
Tras la muerte de Salomón, el Reino de Israel se dividió en dos, en el norte se estebleció el Reino de Israel, conocido también como Reino del norte, y en el sur el Reino de Judá o Judea. Estos reinos existieron durante un par de siglos y fueron años llenos de conflictos religiosos, en los cuales las creencias orientales con cultos como el de Baal, tuvieron un gran peso, sobre todo en el Reino del norte.
No obstante, estos cultos fueron vencidos, aunque como es lógico, continuarían teniendo una presencia marginal en ambos reinos. En el siglo VIII a.c. los hebreos del Reino de Israel del norte fueron vencidos y deportados a diferentes lugares por los asirios,, estos hebreos fueron las diez tribus perdidas de Israel. Estas tribus acabarían desapareciendo al integrarse y mezclarse con los pueblos donde habían sido reubicados.
viernes, 13 de septiembre de 2024
Espada ibérica la Tène, el verdadero antepasado de la Gladius hispaniensis romana
La espada la Tène, de origen celtíbero, es la verdadera precursora en la
que se basó la gladius de las legiones romanas, y no la falcata como se
venía pensando hasta hace pocos años.
Esta espada es frecuente en el nordeste peninsular y más rara cuanto más
al sur. Procede también de modelos transpirenaicos, desde donde
llegaría en el siglo IV a.c. a la Península Ibérica.
Se trata de un arma de hoja recta de dos filos paralelos, bastante más
larga que las espadas anteriores. En la Galia evoluciona durante los
siglos III y II a.c. desde los modelos de la Tène I, con hojas entre 41 y
76 cm hasta los de la Tène III con hojas de hasta 90 cm. Este arma fue
muy frecuente en el nordeste peninsular, pero también en la Meseta,
donde sufre una serie de modificaciones que afectan principalmente al
sistema de enganche, ya que se le añaden sendas argollas para llevarla
colgada en horizontal de un tahalí que cruzaba el pecho, en vez de
vertical, como era normal en los pueblos nórdicos. El sistema de
argollas usado por los celtíberos era mucho más práctico.

Todos hemos oído hablar alguna vez de la temible espada que lis itálicos
adoptaron tras conocer sus virtudes en las campañas en Hispania durante
la Segunda Guerra Púnica pero, hasta hace muy pocos años nadie sabía
cómo era realmente esa famosa espada.
Durante mucho tiempo se buscó entre las espadas hispanas un candidato
apropiado como origen de la espada romana sin resultados satisfactorios.
Las espadas romanas antiguas conocidas, muy parecidas a los modelos
griegos, eran cortas y punzantes, lo mismo que las tardías, también
puntiagudas y aún más cortas, aunque pudieran ser usadas así mismo para
golpear de filo; pero nos faltaba el modelo intermedio, precisamente el
"gladius hispaniensis", para poder compararlo con las armas indígenas y
así tratar de encontrar el modelo del cual derivó.
Al buscar entre las espadas hispanas las principales candidatas eran las
espadas de frontón y las de antenas atrofiadas, aunque las dudas
seguían pesando más que las certezas ya que, por una parte, las espadas
de frontón casi habían desaparecido a finales del siglo II a.C. que es
cuando se supone que este gladius fue adoptado, mientras que las espadas
de antenas atrofiadas parecían demasiado cortas para haberlas tomado
como modelo.
Algunos, en un intento de demostras la cuadratura del círculo, se
empeñaron incluso en señalar la falcata, cuando era evidente que esa
espada curva difícilmente podía haber sido origen de otra recta.

Como decimos, el problema principal era que no se conocían ejemplares reales del gladius romano original, más allá de alguna representación artística, siempre dudosa. Aunque parezca increíble no se tenían identificadas con certeza espadas romanas tardorrepublicanas, con lo que no había nada con lo que comparar las espadas hispanas. Afortunadamente esto ha cambiado en los últimos años, ya que se han encontrado diversos gladius hispaniensis datados entre el siglo II y I a.C. tanto en España como en Francia y otros lugares del mediterráneo. Ahora sabemos que se trata de armas de doble filo y hoja recta de 60/70 cm, con filos paralelos o ligeramente pistiliformes que acaban en una punta aguda. La empuñadura era de espiga y la vaina de cuero o madera. El arma se llevaría colgada en bandolera de una tira de cuero que se sujetaba a la funda por unas argollas laterales.
Al disponer ejemplares del arma romana ya se ha podido buscar el candidato hispano con una mayor seguridad, y todas las pistas apuntan hacia las espadas celtibéricas evolucionadas a partir de modelos de la Tène I, ya que coinciden prácticamente en todo: tipo y longitud de hoja, empuñadura de espiga, vaina de madera/cuero ribeteada e incluso sistema de sujeción.
Fuentes: Los íberos y la guerra, Benjamín Collado Hinarejos

